miércoles, 4 de abril de 2018

La noche soñada



Título: La noche soñada
Autor: Màxim Huerta
Páginas: 350
Fecha publicación: 2014
Editorial: Espasa
ISBN: 9788467041187
Temática: Narrativa

La noche soñada se hizo con el Premio Primavera de Novela 2014 gracias a una voz que nos devuelve a 1980: la de un niño que se hace mayor el 23 de junio. Esa noche muere su padre, Thomas Brightman, un hombre atrapado por la bebida, atemorizante, tiránico. En el otro extremo de la balanza, la complicidad y el amor que el chico siente por su madre.

«La abracé para quererla mucho y me abrazó para protegerme mucho.
Ese silencio fue sonoro.
A veces, ayer como hoy, se escucha el amor cuando más callado estás».

El reconocimiento explícito de su intervención en el desenlace fatal y el detalle con que el chico recrea la circunstancia señalan un culpable. Sin embargo, las cosas sucedieron de otra manera, como se desvela al final. No es una novela policíaca ni misteriosa, sino el relato de un muchacho que desafía el devenir familiar. Él no pide; actúa, hace.

«Sonaron las seis de la tarde en el campanario de la iglesia. En mi reloj, la misma hora. Todo estaba en orden para poderlo romper. Yo había elegido la noche de San Juan para convertir a mi familia en una familia feliz. Como más adelante contaré, aquella noche todos pedían deseos; en cambio, yo los hice realidad».

Treinta años después, Justo Brighman, mantiene intacto el amor devocional por su madre y se exige saldar viejas cuentas con ella. Los hechos de la noche de San Juan persiguen la narración de manera insistente. Ese día, en Calabella, un pueblo de la Costa Brava, esperan a Ava Gardner. La mítica estrella acude a inaugurar el cine de verano y Justo, el padre, es el encargado de ir a recibirla por invitación del alcalde: no hay otro vecino que pueda comunicarse con ella en inglés. La expectación es máxima.   

Este episodio con el padre como protagonista y su inmediata desaparición recorre las páginas de una narración que se completa con el descubrimiento del primer amor, una vida de pasiones errantes y la relación especial con la madre, Teodora. Esta se deja sentir, capítulo a capítulo, gracias a una serie de notas dirigidas a su hijo y que firma haciendo un juego de palabras: «Te adora».

De fondo, la relación con sus tías, ¡nueve!, hermanas de Teodora, personajes caracterizados con acierto y entre los que destaca esta peculiaridad: se hablan de usted entre sí y de tú en público. Justo desarrolla un vínculo particular con Visitación, una secundaria magníficamente trazada. 

Màxim Huerta hace gala de una gran sensibilidad para describir el universo femenino y dotar de verosimilitud a los diálogos:

«—Justo, ¿puedes deshacerme el nudo de la cadena? Se ha vuelto a quedar hecha un sambenito.
—Un Cristo, dirá —repuso Filomena a su hermana Isolina.
—Puntillosa.
—Susceptible también.
—Y seca.
—¡Paren! —soltó Maravillas—. ¡Paren ya!
—Los nudos y los hijos para quien los hace.
La tía Visi meneó la cabeza.
—Usted, como el aceite: arriba». 

Justo, que cuenta 13 años cuando empieza la historia, tiene ahora cuarenta y tres e ingredientes suficientes en su vida como para ser feliz. Es fotógrafo, como lo fue su abuelo, ha viajado por multitud de lugares y vive en Roma, la ciudad de sus sueños. Contabiliza experiencias y mujeres, aunque con una constante que desluce su trayectoria: el recuerdo de lo que pasó aquella noche y que le urge confesar a su madre. Acude a verla con motivo de su 75 cumpleaños.

«Nosotros, aquella peripatética familia, vivíamos entre la culpa, las mentiras y el disimulo. Disimulo como eufemismo de disfraz». 

Y llega al rescate la relación con los vecinos italianos cuando, tras fallecer el padre, se mudan a la casa de la colina.

A favor

 

 


Tiene muchos detalles deliciosos, como los corazones que el chico dibuja con vaho en los cristales, tan simbólicos como bien imbricados en el hilo de la historia. Incluso los corazones dibujados con tiza a la puerta de los vecinos italianos, con sus ofrendas en medio, y que desempeñan un tierno papel.

Es revelador el paralelismo que hace entre un cuadro con ciervos y el progreso de cierta situación, más aún que si el relato se hubiera ceñido de forma realista a los hechos.

La expresión de la delicadeza, la emotividad y la sensibilidad del autor para adentrarse por medio de la palabra en el mundo de la mujer es de diez. Y lo es también toda la narración del proceso de despertar al amor, la torpeza adolescente, la incertidumbre, las ansias.

En contra

A Justo Brightman le guía un propósito: que su madre sea feliz. Quizá este aspecto de la relación entre madre e hijo, tan estrecha y obsesiva, y la insistencia en la rememoración de la noche fatídica me han vuelto un tanto pesada y reiterativa la lectura. Honestamente: creo que no se necesitaba hasta ese punto.

Opino que hay exceso de pasado, escaso presente y final precipitado. 

Con la emotividad que la impregna, tengo sentimientos encontrados, tal vez porque me cuesta creer en una relación de tintes tan superlativos entre madre e hijo, en exceso novelesca.

Entiendo que la pregunta clave es: ¿puede uno librarse de su pasado, vivir la vida que soñó sin que este se inmiscuya? Parece que la respuesta debería ser no y, sin embargo, el relato no incide lo bastante en este aspecto. La atmósfera que recrea la infancia dista mucho de la que retrata la ciudad de Roma a pesar de las descripciones, aunque ahora que lo pienso, quizá sea pretendido. La infancia representa la felicidad y Roma, por eterna que sea, no; no al menos para Justo Brightman.

Marian Ruiz

5 comentarios:

  1. Tu reseña coincide en casi todo con lo que me han dicho algunas personas que han leído este libro.
    No he leído nada de Huerta.

    Abrazo.

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    1. ¡Mira tú por dónde!
      Tampoco yo había leído nada, y por eso de que salía en un programa de Ana Rosa Quintana lo había prejuzgado, pero escribe bonito. Otra cosa es tratar de ser justa con el total, ya sabes.

      Abrazo, Verónica.

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  2. He visto esta tarde a Màxim en Tele5 presentando "Firmamento' del qu dice es un libro luminoso y carnal.
    Toñi le ha regalado una estrella con su nombre en la constelación Vulpecula con su certificado estelar.No sabía que podían comprarse estrellas, como regalo es todo un detalle.
    Tengo ganas de leer " La parte escondida del iceberg".
    Tú, con tus reseñas haces sentir tu pasión por la literatura. Me fío de ti, Màxim no defraudará, habla poéticamente cuando ha dicho que llorar, sudar y el mar contiene sal que cura.

    Besos. LDV

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  3. He visto esta tarde a Màxim en Tele5 presentando "Firmamento' del qu dice es un libro luminoso y carnal.
    Toñi le ha regalado una estrella con su nombre en la constelación Vulpecula con su certificado estelar.No sabía que podían comprarse estrellas, como regalo es todo un detalle.
    Tengo ganas de leer " La parte escondida del iceberg".
    Tú, con tus reseñas haces sentir tu pasión por la literatura. Me fío de ti, Màxim no defraudará, habla poéticamente cuando ha dicho que llorar, sudar y el mar contiene sal que cura.

    Besos. LDV

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    Respuestas
    1. Me recuerda a un libro precioso que se titula 'Bájame una estrella'. La prota es una chica agarrada por la pasión montañera y escaladora, y el libro lo publica la madre cuando la hija desaparece. Es tierno, de un respeto máximo y muy, muy emotivo.
      Si lees "La parte escondida del iceberg", dame tu opinión, porfa. Apunta a que será un libro intimista salpicado de sal que cura.

      Un abrazo, Lirio, y gracias por compartir pasión.

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