miércoles, 11 de abril de 2018

El tamaño importa


tamaño artículos en blogs, Marian Ruiz


Sigo muchos blogs. Aprendo, me nacen ideas para escribir, me provocan. Es una especie de apostolado. Me estimula aprender de quienes saben más que yo de tantas cosas y decirlas a mi vez, insuflándoles algo de mí. 

Ligarme a las letras, sentarme a su mesa.

Mi andadura bloguera ha tenido posts de tamaño medio, no macro, aunque sí largo —el artículo más extenso rondó las 3500 palabras, pero no fue para mí—. Al principio era todo un desafío. ¿Era posible decir tanto acerca de X o B sin desmayarse y, mejor aún, sin desmayar a quien te leyera? Claro que esto segundo nunca lo he sabido.

Todo está relacionado

De algún modo, todo acaba estando relacionado. Si vamos tirando de enlaces y antepasados, acabamos siendo una familia espectacular, o eso dice al menos la teoría de los seis grados.

tamaño artículos en blogs, Marian Ruiz
Una banda de Moebius mucho más chula que esta, que es la que encontré.

Se me ocurre que igual pasa con lo que escribimos: es una banda de Moebius. Debemos estar escribiendo un texto sin fin que avanza hacia un tirabuzón, se esconde un instante y termina asomando para volver a empezar. Con la ayuda de todas las manos y todas las teclas, componemos un único texto que habla de nosotros.

Nosotros: el latido del mundo, la verdad de aquello que podemos consensuar, las conjeturas, los desvaríos, los padeceres, las invenciones; como la de este 'padeceres' sustantivado que invento porque ‘padecimientos’ o ‘pesares’ me parecen demasiado solemnes aquí; la poesía y lo que permite que nos abramos en canal y que, simple y llanamente, nos confesemos. Lo real, lo irreal y lo de enmedio.

¿Ves? Una cosa me va llevando a otra.

Creciendo y menguando

Cuando empecé a escribir con disciplina castrense en otro blog antes que en este y mucho antes que en este otro, lo hice muy motivada: adquirir el hábito, refinar mi estilo, ¡sentirme parte actuante de la gran familia de la escritura! Ese era mi objetivo. No creí que fuera posible. Lo que tienes que contar se termina... ¡No sabes tanto!

tamaño artículos en blogs, Marian Ruiz
Pequeñaja, que solo tienes que mirar a tu alrededor...

Pero el caso es que te pones y te pones… y te viene. No sé de dónde. Crees que es tuyo, pero no. Lo que lees se va sedimentando. Todo te intriga. El mundo es un gigantesco libro de aventuras y conjeturas que vas haciendo tuyas. Es como estar rodeada de globos invisibles que a veces explotan en tu cara derramando su contenido.

Un no parar. Cuando vuelvo sobre lo escrito, me digo aquello de «qué puñetas le importará mi pedrada a esa pobre criatura que se pasa por aquí; no lo digas todo de golpe, almadediós, ve guardando globos». De modo que agacho las orejas. La media de mil y muchas más palabras que tenía me he ido proponiendo reducirla a la mitad. Menos incluso. 

En ese entrenamiento estoy. Hoy tenía un artículo de 1200, pero saltarme la clase de yoga antes de haber construido el hábito me ha parecido que era hacer pellas prematuras. Me he llamado al orden y he decidido entregarte una alternativa que no supere esa mitad. Como ejercicio de compensación. La semana próxima, 1200, sobre una novela que he encontrado brillante.

Y aun así, hoy, contarte algo

Por ejemplo, un secretillo. 

tamaño artículos en blogs, Marian Ruiz
¡Ay, qué cara se te pone con la promesa del secretillo...!

Sabes que adoro leer, que leo y que reseño parte de lo que leo. No todo, ni mucho menos. Pero lo que hago, trato de hacerlo a conciencia. Mi conocimiento es limitado, y de cada libro que leo es más lo que termino admirando que lo que detesto, de manera que me obligo a pensar muy bien en qué se concreta ese sentimiento que me queda. De primeras suele ser difuso.  

Intento ser justa con mi valoración, si tal cosa es posible. Sé lo que cuesta escribir y lo fácil que es decir «no me ha gustado» o «es un poco flojo en esto o en aquello». En cuanto termino de leer, casi siempre resumiría con un «maravilloso». Así que si alguna vez no te parece que razono lo bastante mi opinión, por favor, no te cortes.

Y ya me acerco peligrosamente a las 700 palabras (¿imaginas 3500? De colapso; aunque a mi cliente le encantó).

Lo dejo. ¡Hasta pronto! ¡Coge fuerzas!

Marian Ruiz

5 comentarios:

  1. Lo cierto es que estamos en plena era de la brevedad; del enunciado y a ser posible, corto. Qué poco dice esto a favor de la cultura.
    Hace ya unos cuantos años, en un blog, alguien pedía disculpas porque la entrada era larga. Los comentarios, en su inmensa mayoría decían que volverían con tiempo o directamente no hacían alusión a lo escrito. Nadie volvió para comentar sobre lo leído.
    Por lo demás, todo lo que dices en esta entrada es muy certero.
    "El mundo es un gigantesco libro de aventuras y conjeturas que vas haciendo tuyas".

    Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

      Eliminar
  2. El caso es que lleva tiempo escribir algo que tenga cierta coherencia, y no solo escribirlo, sino pensarlo y estructurarlo, pero ¿cómo se recibe? Nada me parece peor que cansar al personal. ¿Quienes se pasan por aquí son de leer? Y si son de leer, seguro que tienen mucho donde repartirse. Ante la duda, moderación. A ver si con menos conseguimos decir más (a veces todas las que pronuncio las necesito, así que también como ejercicio me vale).

    Un abrazo, Verónica.

    PD. Eliminado el comentario anterior porque se me coló una inoportuna tilde. Así somos...

    ResponderEliminar
  3. Los blogs estimulan y compartir enriquece. No te rayes con el tamaño de tus articulos ¿deformacion profesional?. Nunca he cuantificado las palabras. Tú libre, con tu fuerza, controlando lo justo.

    Sobre el libro de Màxim que querías opinión, ahí va :
    Me ha gustado. El titulo (ya sabes) un guiño a Hemingwey
    Hay q. tener mucho arte para contar una historia de amor que se ha esfumado esbozando la mínima expresión ( físico rotundo,acento gallego y algún reproche). Demasiado hermético y un París como promisión.
    Vértebra la novela "su" mapa de recuerdos de París y una frase a modo de mantra "Te doy esta novela para que aparezcas" (al estilo de Julian Marías en CTB).
    Paradoja: queriendo olvidar perpetuará su historia.Jodida fineza la suya.
    Frase reveladora: "Para mi saber q. has estado en la estantería de mi vida ya ha sido bastante como idea de felicidad.Habitarás mi novela hasta que ponga fin".
    Otras frase que me han gustado:
    -" El corazón es la única parte q. no te puedes rascar con las manos y la opción es la música".
    - "El recuerdo es un mosquito envidioso q.da vueltas por la habitación y consigue picarte".
    ......

    Besos.LDV

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Vaya, qué lujo, Lirio! Y qué frases me traes: son de esas que alimentan. Pena tenerlo que posponer por la pila a la que no doy abasto y que no se reduce; el día menos pensado se me amotinan y salen con pancartas a reivindicarse. En fin: tarde o temprano caerá. Gracias por la avanzadilla.

      Y gracias también por tus palabras y tu solidaridad. A ver si te gusta la reseña que toca esta semana. El libro en cuestión es... peculiar.

      Un abrazo enorme.

      Eliminar