miércoles, 3 de enero de 2018

Más allá del invierno



 
Isabel Allende-reseña-Marian Ruiz
Tomada de la web de la Casa del Libro.


Título: Más allá del invierno
Autora: Isabel Allende
Páginas: 352
Fecha publicación: 2017
Editorial: Plaza & Janés Editores
ISBN: 9788401019760
Temática: Narrativa realista (con pequeño guiño mágico)


Es invierno. Una tormenta de nieve azota la ciudad. Los coches de Richard y Evelyn, que conduce el de su patrón, se golpean. El hombre se ve obligado a pedir ayuda a Lucía, a quien tiene alquilado un sótano en el edificio donde él mismo reside. 
Desvelar lo que hace que los tres se embarquen en una aventura delirante sería un destripe imperdonable. Sirva decir que en condiciones normales ninguno de los personajes habría barajado inmiscuirse en la vida de los otros, ni se habría visto abocado a salir de su propio e íntimo invierno. Cada una de estas vidas encierra razones suficientes como para cargar con heridas mal curadas que derivan en grisura y sinsentido.

«En medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible»: una cita de Albert Camus sirve a Isabel Allende para conducirnos hasta el verano que llevan consigo, sin saberlo, tres actores presos de su propio invierno interior.

Tres biografías que le han servido para construir Más allá del invierno. 


Isabel Allende-reseña-Marian Ruiz
El cuarto y necesario personaje es la gran nevada que azota Nueva York.
La trama principal se va nutriendo con los antecedentes de cada uno de ellos, que desvelan de forma alterna y a lo largo de la lectura (mediante analepsis o flashbacks) quiénes son:

-Lucía Maraz, una mujer talludita, chilena, con una pareja que hizo aguas y que ha emigrado en busca de una nueva vida a Nueva York.

            «Lucía tuvo al fin la revelación de cuán grotesca era esa convivencia. Pidió una pizza por teléfono y empezó la tarea diaria de hacerse cargo del desorden de batalla en que languidecía el guerrillero. Esa misma noche, mientras él dormía el sueño profundo de la ginebra, empacó sus cosas y se fue calladamente».

-Richard Bowmaster, profesor que tiene alquilado un sótano a Lucía Maraz. Se han conocido en la universidad y cada uno tiene una percepción prejuiciosa y distante del otro. El hombre es viudo de Anita, con la que compartió años de dicha. 

            «Los mejores momentos de ese período, que muchos años después todavía tenían el poder de apurarle los latidos del corazón, eran cuando Anita se acurrucaba en su pecho con mansedumbre de gato o se acaballaba en sus rodillas y hundía la nariz en su cuello […]».

-Evelyn es una joven guatemalteca, indocumentada, esmirriada y asustada, con un pasado demoledor. 

            «Evelyn entró al torrente en bragas y sostén, con sus compañeros a ambos lados, dispuestos a ayudarla si flaqueaba. Temía ahogarse, pero más temía que por su culpa todos fueran descubiertos. Se tragó una exclamación de susto al zambullirse en el agua fría y comprobar que el lecho era blanduzco y pasaban rozándola ramas, basura y tal vez culebras acuáticas».

El grupo se ve forzado a convivir mientras resuelven la papeleta que se les ha presentado. Después ‒eso creen‒, cada uno se volverá por donde ha venido.

Los capítulos se van alternando en series que combinan entre sí a dos o a las tres figuras y que intersectan analepsis de cada personaje por separado. Estas, aunque entretienen y nutren la lectura, también ralentizan el ritmo; por momentos exaspera que no avance más deprisa. A favor, la riqueza de las imágenes y de la narración que envuelve a cada personaje. 

Allende tiene una virtud indiscutible: una narrativa jugosa sumada a esa realidad espeluznante que conoce bien y que trata con un lenguaje que se doblega. Regala belleza y armonía formal.

Aborda la realidad de la emigración, la brutalidad de las bandas latinas, del tráfico de personas que anhelan vidas mejores, la consideración reducida a negocio que tiene la vida, la negritud del alma humana. 

Se acerca también a la percepción que un americano del norte tiene de los sureños y la búsqueda de las segundas oportunidades. 

No son temas fáciles y, además, parece más difícil aún que entre tanta condena la esperanza y el humor se abran paso, pero lo hacen, consiguen atravesar el mármol frío y paralizante de sus adentros con una taladradora llamada amor

Con franqueza: la trama sentimental me ha costado. Hay momentos en que de tan romántica me parecía forzada o rebuscada, demasiado re-creada. Dos adultos que por el mero hecho de serlo y de verse inmersos en una encerrona tienen que enamorarse, porque la circunstancia obliga y porque, a su pesar, se van a ir adentrando cada uno en la realidad del otro. Como también me ha costado la anterior trama sentimental de la propia Lucía, enamorada de un tipo que es inimaginable para ese perfil de mujer.

En fin, quizá me estoy volviendo escéptica con estas cuestiones y necesito que me las cuenten de otra manera.

Lo más sorprendente, su trama principal: una chica muerta aparece en el maletero de uno de los coches que chocan. Gracias a Isabel Allende, que la sabe manejar con acierto e hibrida con arte el thriller, la denuncia social, el realismo; incluso añade la pizca de realismo mágico a la que le es tan fiel. 

Una novela de miedo, inseguridad, superación, amor, humor, con un ritmo desigual y, sin embargo, muy interesante y apetecible de seguir. Isabel Allende debe estar afilando ya sus lápices para el inicio de una nueva novela este 8 de enero, como viene siendo habitual en ella.

Marian Ruiz

2 comentarios:

  1. Siendo una de mis autoras preferidas, este libro no me ha terminado de gustar.
    Coincido en algunas cosas contigo.
    Leí que no sabia sobre qué escribir y esta novela fue la propuesta de sus familiares. Tras leer esto, sonreí pues entendí por qué no me ha llegado/gustado.
    Para mi no ha desarrollado la trama y es verdad que no es fácil por lo que aborda. Encuentro incoherencias y me deja en tierra de nadie.
    Eso sí: espero su próxima novela con ilusión.

    Abrazo.

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    Respuestas
    1. Yo hacía mucho que no la leía, pero la recuerdo bien. Recuerdo la Allende de "La casa de los espíritus", de "Eva Luna", de "De amor y de sombra"... Me sorprendió que se tratase de un thriller y los aspectos que comento. A ver esta próxima que ya calienta motores. ¡Va rivalizar con la mía! (Qué vergüenza solo pensarlo).

      Y ver cuándo podemos "despellejar" a gusto lo que haga falta, amiga mía, que noviembre nos queda lejos...

      Otro abrazo para ti.

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