miércoles, 6 de septiembre de 2017

Un cadáver muy frío - Las cosas y casos de la señora Starling nº 1



Novela negra-detectivesca-Ana Bólox-Marian Ruiz


Título: Un cadáver muy frío - Las cosas y casos de la señora Starling nº 1
Autora: Ana Bólox
Editorial: Autopublicado – Versión Kindle
Género: Novela negra (detectivesca)
Páginas: 225
ASIN: B0721QYSWM


En serio: reseñar una novela de alguien que no conoces pero con quien estás en contacto te pone un poco contra las cuerdas. Te pone contra las cuerda leer algo suyo incluso, que te mueres de ganas... y de miedo. ¿Y si no te gusta?

En estos momentos que escribo juego con ventaja. Quiero decir que respiro aliviada. Un cadáver muy frío, título del primer caso y primeras cosas que involucran a la señora Starling, tiene chicha. Es lo primero que leo de Ana Bólox, que tiene ya dos novelas publicadas con unos detectives a los que terminará haciendo famosos. Y si no, al tiempo.

Curiosidad, sonrisas, apuros, horror, guiños, ansiedad, apuros, sonrisas, guiño final: todo eso he sentido a lo largo del trayecto. Ana Bólox sabe de lo que habla y de lo que escribe. Y lo hace muy bien por suerte para mí y para vosotros, que os la recomiendo sin reservas. Escribo, pues, consolada y agradecida.

Los ojos verdes de la portada son los de Anne Starling, ojos que prometen dar juego a Arthur Crawford, el policía, aunque no será de un modo fácil o previsible. Que haya un estuche de maquillaje o una pitillera con espejo ‒no sé si es lo uno o lo otro‒, y unas uñas pintadas de rojo ya nos dice algo; no qué edad tiene la señora en 1978 una mujer casada era una señora, pero sí que es joven. Y enredadora, añadiría Crawford.

Hace frío en Newark, Nueva Jersey. Es Navidad. Anne Starling, profesora  en la facultad de Astrofísica de la Universidad de Columbia, plantea retos tan creativos a sus alumnos que la adoran; aun así, la vida rutinaria la aburre, incluidas las clases y su propio marido, un diplomático inglés al que, a pesar de todo, ama.

No hay que preocuparse demasiado porque tiene un antídoto contra ese aburrimiento: los crímenes; y un radar para detectarlos, involucrarse en ellos y liar la manta a un Crawford recto y cumplidor con lo que dictan las normas; no en vano trabaja para la Justicia.

«¿Existen los manuales de persecución?».


Anne Starling acostumbra a hacer de funambulista y a traspasar líneas rojas. Es su principal activo-atractivo.

La historia comienza cuando una anciana de apariencia vulnerable le cuenta que una boa ha secuestrado a su vecino. Tal cual. La mujer está consternada y parece obvio que tiene un acceso de fantasía senil (demencia lo llaman) pero, boas aparte, ofrece un discurso muy convincente, además de que no está dispuesta a que la ignoren.

Un arranque entre ingenuo, inocente y gracioso se convierte en una serie de líneas intersectadas y sorpresivas, allanamientos de moradas, maquetas de embarcaciones, hombres malos, e insolencias y complicidades entre Anne Starling y Arthur Crawford. El detective siente pesar y complacencia a un tiempo porque las cosas se presentan de esta manera. De su pesar tiene culpa la metomentodo de ojos verdes. Y de su complacencia, también.

Ana Bólox ejerce de experta maestra de ceremonias al ir administrando sutilmente la atracción que ambos se profesan y va salpicando la acción principal con promesas de creciente tensión sexual.

Este diálogo da cuenta del tipo de comunicación que mantienen:


«—Venga, cuénteme la historia. (Este es Arthur Crawford).
‒Hace un par de noches hice un listado de las cosas que teníamos…
 ‒Yo también, y ni por asomo llegué a esa conclusión.
‒Porque usted es un policía y yo, un espíritu redimido.
‒¿Redimido de qué?
‒De la tiranía de juicio que les enseñan en la Academia. Aprendí de mi madre.
‒Creí que el poli era su padre.
‒Por eso aprendí de ella».


Al final, para complacer la lectura, llega la resolución del enmarañado caso.

Lo bueno y lo malo de este libro es que se lee en un par de tardes. Hay ritmo, tensión y humor. Confieso que desde que dejé de ser incondicional de Agatha Christie, allá por mis veinte (mantengo toda la colección), poco he leído de novela policíaca como tal, así que cuento lo que me ha provocado. Y me ha provocado contento. La sensación de reencontrar a una vieja conocida.


Novela negra-detectivesca-Ana Bólox-Marian Ruiz
Así, y dos filas más hacia dentro. Una debilidad vieja.

Ana Bólox escribe bien y es astuta: sabe cómo acabar cada capítulo para que tengas que abalanzarte al siguiente sin opción. Me ha vendido este primer caso de la señora Starling como vendería la propia Anne una aspiradora AX7 al primero que se le pusiera por delante.

«Anne se quedó quieta, con la taza en las manos, estudiándola como si se tratara de un biólogo que intenta descifrar ante el microscopio el secreto de una enfermedad mortal».


Las metáforas y comparaciones son jugosas, así como los juegos dialécticos entre Anne y Crawford, afortunados y efectistas, sin extravagancias, con fondo elegante. El estilo es cuidado, solvente; los detalles, calculados y dosificados para que cumplan su objetivo, incluso los metamensajes, que añaden realismo. El capítulo 10 arranca así, por ejemplo:

«La campanilla tintineó cuando Anne empujó la puerta. Muy típico, pensó: como si estuviéramos abriendo capítulo en una novela policíaca».


Y en el capítulo 15:

«Esto no es una novela de detectives. Es la vida real y las coincidencias raramente se dan».


He echado de menos saber más de Crawford. Debe ser que Bólox se reserva para futuras entregas. Al sufrido policía la chica le gusta y lo exaspera a partes iguales.

«Si era necesario, la esposaría».


A ella, sí, a ella, esposaría a la testaruda Anne.

«‒¡Maldita sea! Es usted testaruda como una mula.
‒Conozco mis atractivos, pero no es momento para hablar de ellos. ¿Vamos?».


(Dice «pero es momento para hablar de ellos», aunque es obvio que se trata de un error tipográfico).

Podría seguir e incurrir en destripes sentimentales y no; ahora bien, ya te digo que esos ojos verdes van a poner a Crawford en más de un aprieto. Vaticino.

Ana Bólox y yo no nos conocemos personalmente, pero estamos en ello.Tengo que decirle que la última vez que me paseé por el Upper West Side de Manhattan, visité una tienda de antigüedades y me pareció ver por allí, detrás de un jarrón chino, unos ojos…

¿Y si Anne Starling, la propia Ana Bólox y yo estábamos coincidiendo y fue entonces cuando comenzaba todo y ella misma se aplicaba a tomar notas para la novela? Aunque pudo ser un sueño premonitorio. O una realidad anticipada. Qué, si no. Porque en el Upper West Side tampoco hay tantas tiendas de antigüedades con señoras de ojos verdes curioseando en su interior...

Se lo tengo que preguntar.

Leed Un cadáver muy frío y entenderéis cómo es posible armar una historia con multitud de detalles a partir de una confesión… descabellada.

Lo tenéis aquí, en Amazon. Y a Ana Bólox, en este blog, donde se dedica a asesin..., digo, a contar sin reservas todo lo que hay que saber sobre novela policíaca


Marian Ruiz

4 comentarios:

  1. Gracias por la reseña :-) Me ha encantado.

    Y, por cierto, no sabes lo que me alivia saber que te sientas aliviada... ;-)

    Un abrazo.

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  2. Ja, ja... Y a mí ni te imaginas.
    La verdad es que está muy bien escrito, es minucioso y tiene lo que ha de tener para agarrarte y no soltarte. Me fascina tu manejo para ir colocando datos y detalles. Y los detalles pícaros. Muy chulo, la verdad. No sé cómo serán tu Carter & West, pero este me ha devuelto a Agatha Christie.

    Otro abrazo para ti. (Y es el segundo comentario que hago; Blogger tiene estas cositas).

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  3. Anotada esta novela.
    Pinta bien :)

    Besos, Marian.

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    Respuestas
    1. La disfrutarás, Verónica. Si te gustan las intrigas y el toque "feelgood" te gustará ;)

      Abrazote.

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