sábado, 5 de agosto de 2017

Un cadáver exquisito x2

Un cadáver exquisito x2 - Marieta Pancheva - blog

Porque son nuestras voces que, entrelazadas, forman un todo. Un todo que transcurre a su ritmo y tiene su propio guion, aunque nosotras no seamos conscientes. Y aquí están 37 primeras frases de las 101 entradas que escribimos en estos primeros doce meses de blog, sin retoques, sin más pretensiones, testimonio de que las palabras siempre están allí, fuera de nosotras, independientes, y solo tenemos que mantener los oídos bien abiertos, porque siempre nos susurran. Es un privilegio saber escucharlas y compartirlas con alguien que está tan loca como tú, o yo. O tú y yo, que somos nosotras.

Es nuestro cadáver exquisito a cuatro manos, semana tras semana. Un juego de palabras. Un ejemplo de que todo está escrito, pero no todo está dicho de todas las maneras posibles. Y todo esto en 567 palabras.

Puedo hablar de los propósitos del nuevo año, de los mejores momentos de este que se va.

Un año ya.

Una caja de recuerdos.

Lo confieso.

Me devano los sesos con textos que me resultan oscuros. 

Noche.

La vida es una sucesión de puntos: unos cuantos punto y coma, un puñado de punto y seguido, varios punto y aparte, un par de dos puntos, muchos puntos suspensivos y un número indefinido de puntos finales.

¿Cuánto de realidad hay en la ficción y cuánta ficción se viste de vida?

¿Dónde reside la inspiración?

Irrumpen irrebatibles e irrefrenables los espasmos de este gran cerebro que decide por nosotros.

Las palabras y los besos comparten un valor de fondo: unas y otros necesitan de alguien que los reciba; si no, pierden su razón de ser.

A veces conseguimos ser inspiración y creatividad al mismo tiempo.

Somos como arañas atrapadas en una red inmensa de palabras, presente desde que nos asomamos al mundo.

¿Qué tiene la palabra que no tenga un buen cuerpo que, dicen, es lo imprescindible para seducir?

La carne, decía Paul Auster, puede ser un lugar de tristeza insondable; sobre todo, cuando detrás de ella lo que en realidad se busca es el amor, digo yo.

Podrías ser tú.

Dicen que leer amplifica la vida.

Buscamos el oído delicado, la mirada curiosa, el paladar exquisito.

Llevo un par de meses devanándome los sesos. 

Hay temas tabú que ni son para blog ni para otros destinos de índole literaria y a veces me da por pensar en ellos cuando viajo. 

Un ejercicio de esquizofrenia es andar un camino pensando en otro.

Fue hace dos semanas cuando conocí su historia.

Ojalá supiera cuándo terminó de completarse en mi cabeza el nuevo escenario, aunque lo más probable es que no sucediera de repente.

Fue un choque de trenes que circulaban en sentido contrario por una vía de alta velocidad.

Un vagón de tren de primera clase.

Los cincuenta asientos son, a todas luces, insuficientes.

Llamó con los nudillos a la puerta, discreta, prudente.

Un día más me despierto de noche.

Confieso que tengo debilidades, muchas.

Le gustaba llevarme la mochila cargada de palabras.

Un ritmo triste este que transcurre en los márgenes de la vida y que me busca para hablar de su imbricación con el ritmo literario.

Cuando cae la noche el aire se condensa y la piel se vuelve escarcha.

Es ritual y vestido escrito.

Recogimiento, ardor, entrega… 

El ser humano no tiene costuras.

A veces se nos calienta la boca… o la pluma, en su defecto.

Aprendí a escribir en varias ocasiones. 


Marieta Pancheva

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