sábado, 12 de agosto de 2017

Metatítulo

Metatítulo - Frontera Esdrújula - metacreación - microcreación - relatos


Los títulos de los libros, la portada, el autor. Es en lo primero en lo que nos fijamos. O lo primero que buscamos con los ojos, si sabemos a priori de la existencia de una obra determinada. En soporte de papel, claro está. Y por supuesto si somos videntes. En el caso de la edición digital, ya no buscamos tanto la portada como el autor o el título.

¿Y qué pasa con los relatos? Las plataformas digitales ofrecen la posibilidad de publicar (que no siempre editar) obras de tamaño menor, algo poco frecuente de ser encontrado en las librerías físicas. En cambio, los libros de poesía, por muy cortos que sean, siempre se prefieren en papel, pues la poesía tiene un futuro diferente. La poesía la solemos buscar por autor y en estanterías o en sitios donde se recita.

Pero igual de importante es la denominación en el caso de los relatos, sean de la longitud que sean. No se lleva mucho lo de poner título a las microcreaciones y personalmente considero que es tan importante el nombre que designa que lo designado. De hecho siempre he sentido curiosidad por cómo los que escriben eligen el título de sus universos. La gran mayoría primero crea la obra, la idea, la estructura y luego le pone el nombre. Y hay otros pocos que primero eligen el nombre y a partir de allí empiezan a construir. Lo de siempre: de brújula o de mapa. Yo soy más de brújula y siempre empiezo por el título, lo demás viene después. Porque si el título ronda, por algo es. Necesito nombrar para sentirme comprometida con lo que nombro. Otra vez la palabra, el verso, la primera palabra.

De hecho muchas veces he escrito títulos más largos que el propio microrrelato. Es invertir el orden, transgredir lo establecido, buscar otras fórmulas, no detenerme nunca, porque hay muchos caminos por descubrir.

Por ejemplo, las entradas del blog casi siempre son automáticas en mi caso. Ni conozco el tema que trataré, hasta pocas horas antes de la hora de publicación establecida. Pero siempre viene ella, alguna musa recién despertada, o despierta (que ya se sabe que no es lo mismo estar dormido que estar durmiendo) y me trae el título. Después voy yo.

Metatítulo - Frontera Esdrújula - Perseidas - microcreación - relatos - Osa Mayor

Por ejemplo, como estamos en el mes más astronómico del año, con un eclipse lunar, otro solar y unas muchas estrellas caídas, el título de esta entrada podría haber sido Perseidas. Pero también es el día internacional de la juventud. Y el título podría haber pasado a ser Las jóvenes Perseidas. Y en este último caso habría hablado de que somos jóvenes, de que todo es relativo, de que las que caen, las Perseidas, hace mucho que cayeron y somos nosotros los que tardamos en darnos cuenta, cada vez más viejos. De que es su luz de lo que fueron. Podría hablar del sueño que siempre recordaré por lo simbólico y, a su manera, hermoso que es. Un sueño que tuve hace treinta años, qué jóvenes somos, y que consistía en que las siete estrellas principales de la Osa Mayor se juntaban en una y esta una se caía. Tal vez ya haya pasado y la NASA aún no nos ha informado, en su derecho está. Tal vez pase cuando ya no seamos jóvenes. Podría hablar del sueño de mi juventud que era, y sigue siendo, ser astrónoma, y sé que nada es imposible, simplemente aún no somos demasiado viejos, pues el tiempo es tan relativo… 

Y todo esto por el título de la entrada de hoy. Porque es el que me guía por el resto de los renglones. Por eso es importante elegir bien el nombre. No para que más lectores se fijen, sino porque lo que lo sigue se merece un buen comienzo, unas buenas primeras palabras. Porque el principio marca el resto.

Metatítulo - Frontera Esdrújula - metacreación - microcreación - relatos - Marieta Pancheva

Por eso el título de esta entrada queda en Metatítulo.



Marieta Pancheva

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