miércoles, 28 de junio de 2017

Eso que pomposamente llaman estilo literario


Estilo literario--Gabriella Literaria-Isaac Belmar-Escribir bien-Marian Ruiz


Desde esta frontera nuestra, seguimos muchos blogs de escritores y para escritores. Los hay muy buenos, cuyo secreto no es otro que un recorrido largo y un trabajo enfocado. No les haré publicidad. No me necesitan para tan prosaico menester, que se bastan solos. Si acaso, otro día en que tampoco me necesiten.

En cambio hay otros blogs que no, que no son buenos.

Voy por partes como Jack, el Destripador, viejo pupilo de mis posts:

Los que son muy buenos llevan la torta en esto; diez años o más, de cuando ni tú ni yo sabíamos qué era un blog y no había calles ni veredas para la autopublicación. Recorridos largos, práctica dilatada. Han cometido errores y equivocaciones y, a pesar de todo, ahí siguen, inaccesibles* al desaliento.

Hay quien dice que se retroalimentan, que no hacen más que hablar de lo mismo. Normal. Esto es como cuando te enamoras: hablas de cosas que a quien está fuera se la bufan, te picas con tu pareja, te estimulas, te vuelves más susceptible, pero estás a cubierto. Os peleáis con mucho cariño y no pasa nada, porque el amor todo lo resiste y de todo sale victorioso. Y, si no, es que no era amor.


Estilo literario--Gabriella Literaria-Isaac Belmar-Escribir bien-Marian Ruiz


¿Se parecen sus blogs? Sí: en la temática. Hablan de escritura y de publicar libros desde todos los ángulos posibles.

¿Se diferencian en algo? También: en su manera de decir. En eso que tanto perseguimos quienes llevamos menos en esto y que se llama estilo literario.

Ahí está el punto.

¿Basta con hacer un curso para aprender a tener estilo?

No. Ya podía. Como podía bastar un curso de diálogos para saber dialogar o uno de soplado de vidrio para modelar burbujas a pulmón.

Hay que picar mucha piedra, amiga mía, amigo mío. Ese será tu aval. Después de cualquier curso, lo recomendable es seguir picando piedra.


Qué malas son las prisas

A quienes pretenden glamur cuando aún no han aprendido a combinar flores con rayas, se les ve el plumero, la impericia, la falta de estética, el postureo.

¿Todo eso?

Sí, todo.

La diferencia entre quienes ya son y quienes aún pretendemos es que los primeros tienen su propio punto de vista y una manera de decir que los distingue. Podríamos leer sus posts a ciegas, como leemos a nuestro autor favorito (vale, esto depende), y determinar cuál pertenece a quién, aunque el tema sea común. Y lo que cuentan, que aunque unos y otros se refocilen con ello, no es para gozárselo entre sí, que también, sino para dárnoslo a quienes pretendemos.

Sé que escribir como dibujar, como pintar, fotografiar, hacer planos o jardinería (hablo de cosas que conozco) procura satisfacciones tremendas: optimismo autocomplaciente, conexión con una parte íntima de ti, nada indiferente, porque te salen cosas que valen la pena, juzgue lo que juzgue alguien externo. No todo es bueno, ni mucho menos, pero son tus cosas. De tu yo más tú. 


Estilo literario--Gabriella Literaria-Isaac Belmar-Escribir bien-Marian Ruiz


Todos somos creativos. Que se nos dé mejor esto que aquello es otro asunto. Va a depender de la práctica que llevemos encima.

Ahora bien, entre hacer un curso y autoproclamarse experto existe la misma distancia que entre leerse un libro de caminatas y el instante mortal en que la bota empieza a rozar y sabes positivamente que se te está formando una ampolla.

¿Hay que desistir?

No, por favor. Hay que perseverar. Confiar. Ellos lo hicieron. Y entrenar. Como ellos también. Lo que más me admira es su tenacidad, ese hacer como si no hubiera un mañana.

Cuanto antes asumamos que no somos genios, que no vamos a vivir de esto y mucho menos antes de que nuestro talento se entrene, mejor.


Otro asunto es que tú no te consideres creativo 

Un escritor no espera a que alguien le diga que lo es. Escribe. Se sabe escritor porque escribe. Mucho.  No necesita permisos de nadie. Pero si lo eres, tiene que ser porque escribas. Cada día.

Así que si te atrae, mejor que asumas que no tienes escapatoria. Ahora bien, sin haber escrito apenas o porque hiciste un curso y ahora escribes posts, vengas a contarme cómo tengo que hacerlo… es como que intentes iluminarme porque te leíste con muchísima devoción El poder del ahora. También yo he hecho cursos: de guiones, de diálogos, de novela, de manejo de herramientas, he participado en concursos de relatos y he sido finalista en alguno. Adoro las palabras. De esas sí sé algo.

¿Voy a darte clases de palabras por ello? 


Estilo literario--Gabriella Literaria-Isaac Belmar-Escribir bien-Marian Ruiz


Las palabras son las herramientas que uso, que usas, que se supone hemos de tener a punto para un buen bricolaje literario.

Puedo detectar errores, producto de mi experiencia editorial: frases que no se entienden porque están mal formuladas o porque su sintaxis no facilita el trabajo de leer. Y repeticiones, anacolutos y pareados que no vienen al caso. Y errores ortográficos, o los que surgen al teclear y no por desconocimiento. Podría contarte también cómo mantener un ánimo alto o cómo atravesar inseguridades y manías, porque de eso sí sé. Y de objetivos a largo plazo, de impaciencias y contradicciones. De ahogarse y volver a sacar la cabeza.


Que no existe el talento

Aunque hayas crecido creyendo que lo tienes porque tu madre o tu maestra te lo decían, en palabras de Isaac Belmar, eso es “que te den un premio por sobrevivir a la parte fácil de la vida”. Descontamínate. Este enlace lo explica más a fondo. 

Hemingway decía que talento es la forma en que vives; también decía que ahora no es momento de reflexionar sobre lo que no tienes, sino de pensar qué hacer con lo que hay. Y entre otras muchas cosas, que no hay nada noble en ser superior a otros, sino en ser superiores a nuestro antiguo yo.

Así que el combate es de uno consigo mismo. Haber vadeado el Rubicón a contracorriente es lo que te da autoridad moral, que es un tipo de poderío que no se consigue haciendo aspavientos ni reproduciendo nada que no se haya metabolizado antes.


Estilo literario--Gabriella Literaria-Isaac Belmar-Escribir bien-Marian Ruiz
¡Esto es talento!

Porque talento, en todo caso, es tomar esa bola echada a rodar por otros, mirarla, apreciar su textura, su peso, su calidad (o sea, reflexionar) y responder con criterio (habiendo integrado lo que la bola traía). Para eso no hay otro camino que formarse (leer muchísimo), empeñarse en la práctica (escribir muchísimo) y perseverar en el empeño (resistir). 

Admitámoslo: no somos genios. Sabemos hacer de ideas ajenas algo nuestro, asimilarlas. Sé que me repito y lo hago para el argumento: aun sin ideas nuevas podemos ser excelentes. Solo tenemos que pensar como ellos, como los grandes. Y hacer como ellos. El fontanero que ha picado mil veces una tubería sabe qué precauciones tomar y cómo proceder.

Esto es igual. Will Gompertz, director de Arte de la BBC y ex director de la Tate Gallery, dice “así es como nacen las nuevas ideas: las combinaciones inusuales, mezcla de lo viejo y lo nuevo, estimulan la aparición de ideas originales, es decir, de ideas «con origen».

Y un buen día, como dice Gabriella Literaria** en este atinado artículo, después de haber leído mucho y de todo, después de haber escrito mucho y haber pasado por ese arsenal de cursos, seminarios y encierros, vas y la encuentras: encuentras tu voz, eso que tan pomposamente se llama estilo literario propio. Que no es solo estético, que es también espiritual en el sentido más íntimo y menos manido de la palabra. 

Para que cuando sea la hora de perder la guerra, como dice Isaac Belmar**, hayamos aprendido al menos a hacerlo con dignidad. Lo dice en su libro Escribir bien: si no lo has leído aún, deberías dejarlo todo y correr a hacerlo.

Marian Ruiz


*No sé quién fue el guapo o la guapa que popularizó «’inasequibles’ al desaliento» y me da en la nariz que no fue en un contexto metafórico. Puede que suene mejor, pero lo correcto es «inaccesibles». El desaliento, amiga mía, amigo mío, ni se vende en el mercado ni debes buscarlo en Amazon.

**Publicidad inevitable.

N.B.: Ahora no sé si tengo que decir a Gabriella Campbell-Gabriella Literaria y a Isaac Belmar que los menciono en este post. No querría ofenderlos, a ellos que trotan ya montaña arriba, pero ¿puede haber ofensa en decir que me gustan, que los sigo, que me inspiran? 

No, ¿verdad?



Estilo literario--Gabriella Literaria-Isaac Belmar-Escribir bien-Marian Ruiz
De la web de entreperiodistas.com


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