sábado, 13 de mayo de 2017

Los otros que no somos

Los otros que no somos- Marieta Pancheva- microcreación


Un ejercicio de esquizofrenia es andar un camino pensando en otro. Recordar los pasos para llegar a cada esquina y una vez allí, encontrarse en un lugar ajeno, porque nuestro inconsciente nos ha traicionado.

Un ejercicio de esquizofrenia es leer un mismo libro primero en un idioma y después, en otro. Descubrir cosas nuevas. Leerlo otra primera vez. Hacerlo conscientemente. Poner otros nombres a los personajes aprendidos.

Un ejercicio de vida es coexistir en varios idiomas.

La magdalena de Proust sabe diferente en español y en francés. La manzana de Eva invita a experimentar con paladares nuevos. No se hereda el tiempo perdido, pero sí lo hacen las ganas de ir tras él. Como los gestos que incorporamos en nuestro día a día, los dedos que apoyan los pensamientos inconscientes y la frente surcada de ideas de otros. Como los acentos que se pegan al viajar o al conocer a alguien que nos roba el corazón. Acentos que olvidamos cuando ese alguien se va. Y palabras sin sonido alguno que quedan grabadas.

Se hereda y se aprende a ser de otros. A hablar como otros. A sentir como otros. A leer lo que leen para aprender a ser ellos.

Y cuando nos convertimos en ellos, nos damos cuenta de que la magia se ha ido y de que queremos volver a ser nosotros. Y así nos vamos recorriendo de persona en persona, de libro en libro, en busca de los otros que no somos, para darnos cuenta de que todavía no hemos aprendido siquiera a ser nosotros. Y seguimos ciegos por caminos paralelos a los que habíamos trazado, en busca de ese uno que queremos ser junto al otro.

Por eso leemos. Por eso mismo escribimos.

Los otros que no somos- Marieta Pancheva- microcreación


probablemente hoy arrastres mis ojos a cuestas
probablemente hoy los envases al vacío y por fin los congeles
probablemente hoy me desocupes apenas

entonces, probablemente hoy,
mis dedos amasen las agujas del reloj mientras callo
sin saber si ya es mañana, mientras te digo que ya es la hora

entonces, probablemente entonces,
sobre tu diáfana cara se prolongue mi rostro vacante
de amor prófugo sin pulso y sin nombre


Marieta Pancheva

2 comentarios:

  1. Esta descripción del amor desasosegado y no correspondido, en eterna espera. ¿Es posible salir de ello?
    Detrás del lenguaje poético está el sentimiento, la escritura ayuda a sobrellevar la experiencia. Si no existiera esta `psibilidad, ¿podría vivirse de otro modo el desamor?

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  2. Solo es posible a través de la poesía. Aunque poesías hay muchas y formas de leerlas, también.
    Gracias por tus palabras, Elena.

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