miércoles, 31 de mayo de 2017

Eres un fantasma



Visibilidad online-Flaubert-Vargas Llosa-literatura-Marian Ruiz


Todo empieza queriendo sacar la cabeza, agitando brazos y gritando a los cuatro vientos: ¡¡hola, estamos aquí, tenemos cocos y bananas y unas vistas que te pasmas...!!

O lo que es igual: echamos cada semana un par de botellas al mar con pedacitos de jugosa fruta. Somos un par de “robinsonas”. Hasta ayer creíamos que la única incógnita por desvelar era si tú –sí, tú– verías alguna de estas botellas.

Pues resulta que nos acaban de comunicar desde donde nos proveen de sol que los únicos frutos que garantizan nuestra supervivencia prosperan sin él, que se crían por esporas o que existen solo en nuestro delirio. Es decir: que cómo es que aseguramos tener cocos y bananas y vistas espectaculares, si somos una ridícula sábana blanca sostenida en el aire.

sábado, 27 de mayo de 2017

No es lo mismo editar que publicar

No es lo mismo editar que publicar- Marieta Pancheva- autoedición


No es lo mismo editar que publicar. Hay un alto nivel de desconocimiento alrededor del tema. Y si se toca el tema de la autoedición… el asunto se pone serio.

Recuerdo las prácticas que hice al finalizar el curso de Asistencia a la edición en una gran editorial, con una larga trayectoria y mercado reconocido en España y toda América Latina. Y aunque admito que me gustó la experiencia, vi cosas que me abrieron los ojos de manera definitiva. Entre otros libros, publicaban manuales para una de las universidades españolas con más prestigio. Manuales repletos de faltas de ortografía. Algo que ni a la universidad en cuestión le quitaba el sueño. Me consta que dicho organismo de educación superior sigue con la misma dinámica pasados los años, y, aunque ya no saca sus libros con dicha editorial, lo hace a través de su propia casa de apuestas (entiéndase sello universitario).

miércoles, 24 de mayo de 2017

Las pequeñas esencias


Reseña-Verónica Calvo-Marian Ruiz-poesía-poemario-poemas esencia


Título: Las pequeñas esencias
Autor: Verónica Calvo
Editorial: 2 DE LETRAS
Páginas: 128
Fecha publicación: 2014
ISBN: 978-84-9419-991-2
Temática: Poemario


No sería posible tener a Verónica y a su poesía a un tiempo y que ambas me dijesen qué hay en el trasfondo de este poemario.  

Así que cerré el libro y dejé que fuese él quien lo hiciera. Y me dijo otoño en otoños, brumas, duelos, dolor, lunas que son y no son, actos poéticos, metapoesía contenida en un girasol que se ofrenda a los pies de un ataúd.

Y erotismo.

“Hay una urgencia
desatendida en mi boca”.

sábado, 20 de mayo de 2017

Sobre cómo tomar Poesía y para qué sirve

Sobre cómo tomar Poesía y para qué sirve- Marieta Pancheva

Introducción
Antes de empezar a tomar Poesía, estudie detenidamente el prospecto de este medicamento. Consérvelo cautelosamente, es probable que tenga que volver a leerlo. Si tiene alguna duda, consulte al especialista en la materia que se lo ha administrado (lector, escritor, editor, librero).

Este medicamento no necesita receta médica, puede compartirlo con cualquier persona que estime oportuno.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Reseñar libros que no me han gustado



Reseñas de libros-informes de lectura-lector editorial-Ana Bustelo-Alberto Olmos-Marian Ruiz


En un artículo reciente, se lamentaba Ana Bustelo de no haber cobrado un informe de lectura por confesar a quien se lo solicitó que lo suyo necesitaba más hervores. Ana, en su descargo, se rodeaba de todo tipo de precauciones (“no soy infalible”, “no hago informes como churros”, “quizá no haya entendido este texto”) para dejar claro que cabían otras apreciaciones, así de prudente es; aunque veinticinco años de bregar entre textos alguna credibilidad le merecen, digo yo.

sábado, 13 de mayo de 2017

Los otros que no somos

Los otros que no somos- Marieta Pancheva- microcreación


Un ejercicio de esquizofrenia es andar un camino pensando en otro. Recordar los pasos para llegar a cada esquina y una vez allí, encontrarse en un lugar ajeno, porque nuestro inconsciente nos ha traicionado.

Un ejercicio de esquizofrenia es leer un mismo libro primero en un idioma y después, en otro. Descubrir cosas nuevas. Leerlo otra primera vez. Hacerlo conscientemente. Poner otros nombres a los personajes aprendidos.

Un ejercicio de vida es coexistir en varios idiomas.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Intersección de vida y poesía


Poesía-Chantal Maillard-envejecimiento-virtual-Marian Ruiz


Me exige integrar cosas, algunas de ellas en contra del discurrir de mi vida. Las formas que adopta mi amante parecen presuponer la pérdida de una íntima fantasía anclada en lo analógico, en lo que hasta hace bien poco era la vida real. 

Al principio solo se trataba de escribir; un deseo recurrente y viejo que se presentaba con la insistencia del “ahora o nunca”.

Lo siguiente fue dejar una profesión en horas críticas. No fue difícil. Los brazos de mi amante eran confortables y traían tentadoras promesas de escribir (¡por fin!) con legitimidad. 

Entre tanto, la vida empezaba a ponerse seria y a mí se me iba concretando otra preocupación de fondo: cómo ganarle la partida en esta nueva etapa mientras aprendía a envejecer con mi madre como referente.


Poesía-Chantal Maillard-envejecimiento-virtual-Marian Ruiz


Sucede que el proceso de envejecer es lento y a mí me permite concebir planes osados todavía. Aunque, insisto, no quiero olvidarme de nada. No quiero olvidar que este amante ha cambiado de lugar las arquitecturas de mi vida, sobre todo cuando se me impone un  escenario nuevo cada dos por tres para ayudarla a ella en su proceso de marchitarse.

¿Escoger entre atenderla y escribir? ¿Mi amante está loco?

Leo a Chantal Maillard en Matar a Platón. Aborda un hecho incuestionable y doloroso. Su voluntad es relatarlo sin subterfugios, sin formas perífrásticas o imágenes que le usurpen su crudeza para adentrarse así en el mismo centro del dolor…

para no mentir
para dejar de mentir con palabras abstractas
para poder decir tan solo lo que cuenta

Lo que cuenta en mi caso es mirar a la madre a los ojos, relacionarme con ella. Pero la pantalla (una de las formas que toma mi amante) me hipnotiza haciéndome creer que lo que sucede en su escaparate líquido es más verdad que lo que sucede afuera. Escribo decidida y rebelde, pero me atrapa. 

Mientras, el afuera espera.

No sé si Chantal Maillard consigue su propósito o lo consigue solo por momentos, “pero la herida no, la herida nos precede” dice. Sé de qué habla. Con independencia de que lo escriba o no, la herida nace de la distancia entre lo que me pasó, lo que he podido hacer con ello y la adulta que soy. 

De igual modo,
en el centro de la escena
estoy yo
ahora
en este instante.
Mi madre envejece
ante mí
cuando dice que hoy
solo verá misa en la tele.
Y yo soy una mujer
que quiere escribir
y tiene hormigas subiendo
por las paredes
de su esófago
cada vez que ella se planta
delante
con su respiración agitada
y su castañeteo de dientes.

Si afuera hace sol o no,
como comprenderás,
es irrelevante.


Mi amante insiste en que debo cumplir lo convenido: escribir mucho cada día; atender las redes sociales; leer de todo y de todos, clásicos y contemporáneos, ser selectiva y no; asistir a eventos literarios.

Nada dice de mirarnos a los ojos, de mirar a mi madre a los ojos o de tomarle la mano y convivir humanamente.

¿Qué hay de esto
que gobierna mi vida
AHORA?

Mi vida podría terminar justo en este momento.


Poesía-Chantal Maillard-envejecimiento-virtual-Marian Ruiz


Chantal Maillard pregunta:

¿Y qué hay del sentimiento?
¿Debería haberlo?
¿Es poesía el verso que descubre
fríamente aquello que acontece?
Pero ¿qué es lo que acontece?

Si no miro a sus ojos, no podré ayudar a que termine bien su vida; si no miro a los ojos de quienes tengo a mi lado, no podré tener yo misma nuevas experiencias.

Ver, además, cómo es esto de envejecer, cómo envejece ella y cómo envejezco yo. Verlo para entenderlo, para no sumarme a la idea ridícula de que es una enfermedad incurable abonada por quienes no se van a morir.

Muchas veces he imaginado la vejez como una etapa de contemplación y lecturas en la que desgranar sin urgencias preocupaciones que ya son de otros. En su precuela hay activismo, participación, protagonismo de la propia trayectoria vital; aún se puede construir, afirmar la propia identidad, cavilar acerca de lo que pasa y nos pasa en un tiempo en que la reflexión empieza a ser planta caduca.

En la secuela, en cambio, apenas queda aire. Ahí, de haber algo más, se llamaría arte, pero no siempre envejecemos con arte.


Poesía-Chantal Maillard-envejecimiento-virtual-Marian Ruiz


María Zambrano dejó dicho que “como centinelas, cada hombre ha de permanecer en vela. Porque todo cambio exige creación, novedad respecto de lo que estamos viviendo y la creación solo surge en la libertad y está estrechamente ligada al sentido de la responsabilidad. Este es el poder que vence al miedo”.

Hay que decir ¡basta! en cualquier momento, sobre todo, cuando una idea asoma poniendo en cuestión la propia estabilidad o cuando las exigencias del amante resquebrajan la seguridad del propio puerto.

Hoy que es uno de esos días en que la posibilidad de una vida más humana me invita a lo que acontece, me he puesto a teclear como si de no hacerlo amenazara un tornado o un incendio. Complacer al amante, complacer esa demanda loca de escribir. Después me he sentido como quien traiciona lo importante.

Entonces he regresado a Chantal Maillard…

Para que algo acontezca no basta un accidente,
no es suficiente un muerto,
ni dos, ni dos millones.
Un acontecimiento es un olor que espera
que alguien lo respire,
una herida que aguarda encarnarse,
el agua de un torrente
inundando los poros,
una mirada que cruza el aire
y encuentra a alguien que le hace señas
y en la seña, en ella, se reconoce.

Si me niego a verme en el otro corro un riesgo importante: inauguro un camino que acabará mirando con más intensidad lo que sucede con mi amante de cristal líquido que con el amor real, el paisaje tanto más hermoso cuanto más virtual; puede que cuando tenga frente a mí ese paisaje en un cuerpo a cuerpo verdadero ni siquiera me conmueva. 

Antídoto: abrazar esta violencia que siento. Sin fingimientos.

Mi madre envejece al tiempo que yo envejezco también. Si no acompaso mis horas, me lo perderé. Solo tengo que ahondar en el diminuto instante y sembrar ahí mi cuota de belleza.




Me mira
como se debe mirar
el último bastión
que protege,
consuela,
redime.

A mí
que fluctúo,
que de nada estoy segura
y tal vez mañana me desdiga
de lo que afirmo hoy.


Y sin embargo juego a ser la roca firme que necesita. Hoy su mirada ha cruzado el aire que media entre ambas. Haber entrado a fondo en la herida me lo permite, aunque la escritura que acompasa este momento la rodee, la esquive, la proyecte. Ojalá podía pudiera escribir para poder decir tan solo lo que cuenta.

En rigor, solo soy una adulta tratando de gobernar su vida mientras atiende a su madre. Y escribo, imitando a Maillard, para que el agua estancada pueda beberse. Para eso mismo, otras veces tengo que dejar de escribir. 

Hoy digo a mi amante ¡basta!, no te inquietes, que el afuera presiona y es así como se abre paso y construyo los textos y monto el escenario.

Marian Ruiz

sábado, 6 de mayo de 2017

De por qué los gatos entrecierran los ojos cuando nos escuchan leer

De por qué los gatos entrecierran los ojos cuando nos escuchan leer- Marieta Pancheva


Ronronea mientras escribo:

  No olvides mencionar al que se encontró Alicia. En cambio, puedes olvidarte de Plutón.

Decido incluirlos a todos, a los buenos y a los menos amigables. Al fin y al cabo, todos son compañeros suyos. A todos los ha ido conociendo poco a poco, desde que está conmigo. Ella, venida de la calle; yo, llegada de muchos sitios.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Casi nos quema, booktubers



Casi nos quema-booktubers-Javier Ruescas-BookTube-Marian Ruiz


A veces se nos calienta la boca… o la pluma, en su defecto. Así andamos: cada día, en remiendos.

La semana pasada Twitter estuvo ardiendo a raíz de un artículo firmado por Julieta Lionetti para el informe anual de la Federación de Gremios de Editores de España

Javier Ruescas lo dijo y lo dice continuamente: la juventud no lee poco, sino todo lo contrario. Para él la pregunta es si leen los adultos, que son quienes se mortifican a base de repetir el tópico cuando, dice, son ellos quienes no leen una m… (ved el vídeo y sus razones para indignarse: ¿qué es ser un buen lector?, ¿cómo se es un buen lector?, ¿qué se debe leer?).