sábado, 25 de febrero de 2017

Casa útero

Casa útero- Bárbara Butragueño- reseña

Título: Casa útero
Autor: Bárbara Butragueño
Editorial: Calambur Editorial
Páginas: 78
Fecha publicación: 2016
ISBN: 978-84-8359-379-0
Temática: Poesía

Sábado, 11 de febrero, Aleatorio Bar. Calle Ruiz, 7, Madrid.

Noche.

Allí está ella, sin miedo, y con miedos que comparte con nosotros. Todos la conocen, menos yo, que acudo a la presentación de su Casa útero con una amiga que me dice: “ven, te encantará”. Voy y me atrapa entre voz y poesía.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Falcó



Reseña-Falcó-Pérez-Reverte-Editorial Anagrama-Marian Ruiz


FICHA TÉCNICA

Título: Falcó
Autor: Arturo Pérez-Reverte
Editorial: Alfaguara, 2016
Páginas: 293
Fecha publicación: 10/2016
ISBN: 978-84-942648-7-0
Temática: Novela negra (espionaje)


Un vagón de tren de primera clase. Una mujer que va a morir se entretiene en una conversación intrascendente con un desconocido. 

sábado, 18 de febrero de 2017

Etimología de la palabra habitar

habitar- habitaciones- microcreación- etimología- Marieta Pancheva


TRANSCURRIMOS entre habitaciones
en las que a veces es hoy
en las que a veces morimos
transcurrimos entre habitaciones
a las que ponemos nombres
para no olvidar nuestro paso por ellas

miércoles, 15 de febrero de 2017

De fuegos y palabras


Marian Ruiz, ortografía, bomberos, noticia, lenguaje


Hace unos días saltó y sorprendió la noticia de que un buen puñado de bomberos había quedado descalificado por suspender en una convocatoria las pruebas escritas, y no por el fondo, sino por la forma. La forma canalla viene a cargarse el fondo y arrasa con los sueños de más de uno.

De 578 presentados, solo 61 aprobados. Se ha salvado poco más de un diez por ciento. Los exámenes iban de legislación, instituciones e historia; salvamento, extinción de incendios y geografía; de conocimientos técnicos.

sábado, 11 de febrero de 2017

La efímera y el infinito

Marieta Pancheva, microrrelato, amor, efímera, infinito


Tengo dos tatuajes. Dos que se funden en un todo: el símbolo del infinito y una efímera que sale de él. Ambos, y para nada opuestos, forman parte de cómo siento el amor y de lo que es para mí la vida.

Cuando cuento que en las noches de primavera el techo de mi casa sirve de consuelo y parada última a efímeras, pocos se lo creen, porque hablo de seres acuáticos y en un barrio como Malasaña no abunda el agua. Pero sí, vienen y me regalan sus historias.

(Al igual que hay gaviotas en Madrid).

miércoles, 8 de febrero de 2017

Internet, redes sociales, lecturas interrumpidas y… booktubers


Booktube, booktuber, ensayo, atrapar lectores, Marian Ruiz


En un evento celebrado recientemente en Colombia, Mark Zuckerberg, creador de Facebook, vino a decir que acabaremos interactuando más desde el móvil, que seremos más de fotos y textos cortos, que el futuro de la informática está en la realidad aumentada porque garantizará que no haya distracciones. Es decir: la presencia del texto irá retrocediendo en ese futuro que predice y en su lugar todo se verá reducido a retratar el momento, a capturar el instante. Debió decir otras muchas cosas, pero me quedo con esto.

Al final, todo acaba reducido al momento, cuando la vida es mucho más que una sucesión de instantes.

sábado, 4 de febrero de 2017

El principito ha vuelto

reseña El principito ha vuelto, El principito

Título: El principito ha vuelto
Autor: María Jesús Alvarado
Fotografía: Teresa Correa
Editorial: Libros de las Malas Compañías
Páginas: 80
Fecha publicación: mayo 2015
ISBN: 978-84-942648-7-0
Temática: Prosa poética


Fue hace dos semanas cuando conocí su historia. O mejor dicho, la reconocí, en un lugar especial llamado Macanudo de la calle Limón de Madrid.

Es la historia y el interior de un libro que ya forma parte de mi camino por recorrer. Me llamó la atención su manera silenciosa de estar recostado en medio de otros títulos dentro de la vitrina, donde en otros bares asoman las tapas de aperitivo. Me fijé en su nombre, en su cuerpo delicado. Y quise tocarlo, sentirlo, hacerlo mío. Olía a libro de verdad y sus páginas escondían poesía en imágenes y en palabras que me querían domesticar.

Domesticar, al igual que el principito de Saint-Exupéry había sido domesticado por su rosa, ¿o fue él quien la domesticó?, tal y como le enseñó su amigo el zorro.

Solo sé que aquel libro se vino conmigo a casa y me acompaña ahora, que aún no tiene lugar en la estantería, porque se merece uno especial. Y un lugar especial se construye despacio.