sábado, 21 de enero de 2017

La muda

letras, H, fonética, fonología, Marieta Pancheva


Me llaman la muda y soy la metáfora del olvido.

Me quedé sin habla hace muchos años.

Soy la octava de veintisiete hermanas e hija y heredera de padre latín y madre francesa.

Os puedo hablar de la historia de mi familia. Del largo camino recorrido hasta aquí. De mi parentesco con la F, de nuestras filias, fobias, hechos y fechas.

De mi amor incondicional por la C y de nuestras chispas hasta que nos separaron. 

De mi romance con la S en latitudes británicas. Amor prófugo, lejos del hogar, en tierras de shadows.

De mi flirteo con la N o la L en dominios lusos. De nuestro mutuo carinho y de un maravilhoso camino en común.

Puedo hablar de tantas cosas y prefiero callar.

Soy humilde, dócil y paciente. O quizá resignada.

Tímida.

hacer, hablar, hallar. Y sin embargo callo humillada cada vez que alguien me pasa las manos por encima y me deja tirada, hecha harapos. Me encojo de hombros y continúo en silencio.

Soy historia. Me duele, me hiere.

Soy sombra de lo que fui.

Y aun así sé que sin mí no habrá humanos, ni habitantes, ni huellas.

Ni hoy ni horas.

Ni horizonte.



Marieta Pancheva

2 comentarios:

  1. Muy buen relato. Es una metáfora demasiado creativa y ni yo me la hubiera imaginado. Pobre la muda. Mil felicitaciones

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    1. Muchísimas gracias por tu comentario y por tu visita, Piper. Es un honor tener lectores así.
      Un saludo y buen principio de semana.

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