miércoles, 15 de noviembre de 2017

Hacerse marca en dos días



marcas-influencer-Gabriella Literaria-Marian Ruiz



Hay quienes con un recorrido corto en lo literario, sin obra publicada y recién salidos de un curso de marketing online para escritores, se esmeran en dar consejos sobre cómo escribir mejor, generar ideas o tender lazos a cualquier público objetivo que pase por delante. Y al poco, publican.

Me fascina la autoconfianza de estas personas. No me estaría mal un poco de ella.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

De escribir a que te lean (y 15 cosas sobre ti)



estructura literaria-figuras literarias-estilos literarios-reseñas-reseñas poéticas-poesía-Marian Ruiz



Entre escribir y que te lean hay todo un trecho, todo un barranco del infierno, arañoso y prosaico. Según lo mires, puede calentarte, pero puede incluso llegar a quemarte.

Hay quienes dicen, y no seré yo quien los desmienta, que tenemos un deseo natural de identificarnos con aquellos cuyo lenguaje o maneras de decir admiramos. Si no pareciera descontextualizado, me confesaría avariciosa: si pudiera apropiarme de esos modelos (¡robarlos, maldita sea!) lo haría.

martes, 7 de noviembre de 2017

Un día 1 de noviembre



Este 1 de noviembre llega con tres coincidencias: es miércoles (subo mi entrada), es día de los muertos y se cumplen cinco años de tu fallecimiento. 

No todos los días vienen con licencia para hablar en este tono.

sábado, 4 de noviembre de 2017

quise herir el aliento

puntos suspensivos - microcreación - poesía


bajé en la última sílaba

bajé y me mordí la lengua

aquella que separa dientes al callar

aquella que impide susurrar recuerdos

miércoles, 25 de octubre de 2017

Tres autores, tres garantías



Erri de Luca-Anna Gavalda-Alessandro Baricco-Marian Ruiz


Tres que narran la vida con una capacidad de observación pasmosa. Tres sin más artificio que decirla en su complejidad y alumbrar sus rincones sombríos.

Tres que nos muestran que le echamos a la vida a veces valor, a veces teatralidad, a veces imaginación; aderezos que nos permiten no caer del todo por culpa de la herida.

No han sido amores repentinos, salvo alguno. Un día quedas, te dices algo, te vas a casa con la mosca tras la oreja; vuelves a quedar, dos frases más y ya, mirándote a los ojos; al tercero, sentir que te conoces de toda la vida.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Alabar en público, corregir en privado


corregir textos-intransigentes textuales-grammar nazis-Marian Ruiz


Quienes trabajamos con el lenguaje solemos censurar la falta de reflexión a la hora de volcar comentarios en redes sociales o de expresarse a través de la mensajería instantánea. Desde nuestro punto de vista, el uso del lenguaje está por encima del trasfondo del mensaje y de la intención de quien escribe.

Verás: nos produce un orgullo íntimo ‒confesable entre iguales, exhibido entre desiguales‒ sabernos intransigentes textuales o grammar nazis. (Y si tienes tiempo y curiosidad, mírate también este vídeo, que no hay como poner humor para tomar distancia).

sábado, 14 de octubre de 2017

La demencia de la palabra

La demencia de la palabra - Oulipo


27 Poetas en sigilo beben la demencia de todos. 1

26 Otros se fuman la furia que padecemos 2

25 Y entre humedad y humo disimulamos ilusiones. 3

24 ... Estrofas de anemia nos devoran a todos 4

23 Otras voces mutilan lo que sentimos 5

22 Descubrimos extremidades de idílicos. 6

21 ... Y nos abrigamos en sentencias que luego trazamos 7

20 Esquinas y perfiles de silencios. 8

19 Doblamos folios sin escribir y concebimos 9

18 Cuenta la voz que somos voces 10

17 Darnos los recuerdos es morir incesantemente 11

16 sin morirnos. 12

15... Y morimos 13

Palabras. 14

miércoles, 11 de octubre de 2017

Japonismo



Verónica Calvo-haiku-tanka-senryu-poesía-Marian Ruiz



TítuloJaponismo
Autor: Verónica Calvo
Editorial: Tierra de Letras
Páginas: 75
Fecha publicación: 2016
ISBN: 978-84-945599-0-7
Temática: Poemario


Japonismo, de Verónica Calvo, es comunión y es mucho de atrevimiento. O no. Aunque cuando lo pedí en La Casa del Libro, el vendedor me dijo: «Hace falta ser muy valiente para escribir haikus sin ser japonesa, porque no es japonesa, ¿verdad?».

Sospecho que no en cuanto a su biografía, pero ¿qué decir de su alma? 

sábado, 7 de octubre de 2017

Louly sueña

Louly sueña - Marta Herguedas - Paloma G. Poza - Marieta Pancheva


TítuloLouly sueña
Autor: Paloma G. Poza
Ilustraciones: Marta Herguedas
Editorialautoedición
Fecha publicación: 2017
ISBN9788469729267


Hay libros que aparecen en momentos inevitables, en medio de la brecha de la cotidianidad, para hacernos reflexionar sobre lo afortunados que somos en estas ciudades grises que habitamos y creemos nuestras. Libros que rompen fronteras, amplían tonalidades, inventan colores.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Subrayar los libros y "Adiós a casi todo"



subrayar libros-reseña-Salvador Pániker-Marian Ruiz-


Lo confesé en este pequeño texto que subí hace unos días a nuestro Facebook de Frontera Esdrújula y que sigue aquí debajo, en azul: me pongo a leer y me sobreviene la misma avidez que cuando saco fotos, aunque en el caso de la página fotografiada con que abro esta entrada ya había empezado a reformarme (me faltaba adoptar el boli sensible al calor).

sábado, 30 de septiembre de 2017

Dolores

Dolores - Westworld - Jonathan Nolan


“En un momento u otro, todos fuimos nuevos”.

“¿Alguna vez notas incoherencias en tu mundo? ¿O repeticiones?”

“Dinos qué opinas de tu mundo”.

“¿Te cuestionas la naturaleza de tu realidad?”

“¿Dónde está el centro del laberinto, Dolores?”

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Lo que aprendo del cine y una invitación abierta



club de lectura-Rubén Berrueco-aprender del cine-Marian Ruiz



Me gusta Blade Runner. Me gusta Rick Deckard (Harrison Ford), pero me gusta sobre todo Nexus 6, Roy Batty, el replicante. Y me gusta (cuarto me gusta para arrancar) porque tiene los santos bemoles de enfrentarse a su creador para demandarle un trato equiparable al que ha otorgado a los humanos.

¿Para qué, si no, le puso sentimientos? 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Imagen y semejanza

Imagen y semejanza - Cristal roto - Alberto Racatumba - microcreación


—¡Qué poca puntería!

La palabra, una vez más, había pasado de largo. Quedaba el eco, un agujero negro en medio del silencio.

El corazón, apenas rozado el pecho del último hombre que seguía buscándolo, permanecía mudo.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El vuelo del arte literario


escribir bien-talento literario-talento narrativo-arte literario


Vengo con lo prometido en esta otra entrada donde me preguntaba cuándo se enciende el interruptor que ordena escribir. Voy a tratar de saldar mi cuenta y bajarme al pozo para rastrear las diferencias entre lo que llamamos escribir bien y el arte literario de verdad.

Tal y como yo lo veo, claro.

Para empezar: escribir desde las tripas no encierra forma literaria necesariamente. Recuerdo mi etapa como poeta allá por mis quince y puedo jurar que lo que salía brotaba de lo más subterráneo de mí. Poemas sentidos. Palabras dramáticas y solemnes que hoy me provocan ternura y... (Dejémoslo ahí; todo mi cariño, pequeña Marian).

sábado, 16 de septiembre de 2017

Despido laboral y literatura

Despido laboral y literatura


Ayer me despidieron. Para regalar mi puesto a una amiga de la compañera que se sentaba a mi izquierda. Quiso y pudo. Sin preámbulos. Llevaba un par de años en la empresa y yo solo doce días.

Mi primer despido laboral. Me he ido de algún trabajo cuando no me he sentido respetada, en otros he llegado a acuerdos mutuos, pero nunca me habían despedido. Y siempre hay una primera vez.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

La voz narrativa en segunda persona



Voz narradora-segunda persona-escribir-relatos-historias de visibilidad
Ilustración de Jaiminho Galistao.


La tortuga pone hasta cien huevos en cada nido, discreta y cautelosa ella. La gallina, menos de un huevo por día, pero lo cacarea. Yo, como las gallinas.

Porque a lo mejor tú ganas un concurso cada día, pero no es mi caso, así que voy a darme el lujo de seguir con la publicidad. A la revista MoonMagazine, con Txaro Cárdenas al frente, les pareció que el relato Ser de verdad reunía condiciones para ganar. Y ganó. No es un Planeta, pero ¡qué quieres que te diga! Me hizo ilusión.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Vuelcos y vueltas

Vuelcos y vueltas - microcreación

Voy a contarles un secreto: la vida es mortal. Mantenemos ese secreto en mutismo cada uno frente a sí mismo porque conviene, si no, sería volver cada instante mortal.

Clarice Lispector

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Un cadáver muy frío - Las cosas y casos de la señora Starling nº 1



Novela negra-detectivesca-Ana Bólox-Marian Ruiz


Título: Un cadáver muy frío - Las cosas y casos de la señora Starling nº 1
Autora: Ana Bólox
Editorial: Autopublicado – Versión Kindle
Género: Novela negra (detectivesca)
Páginas: 225
ASIN: B0721QYSWM


En serio: reseñar una novela de alguien que no conoces pero con quien estás en contacto te pone un poco contra las cuerdas. Te pone contra las cuerda leer algo suyo incluso, que te mueres de ganas... y de miedo. ¿Y si no te gusta?

En estos momentos que escribo juego con ventaja. Quiero decir que respiro aliviada. Un cadáver muy frío, título del primer caso y primeras cosas que involucran a la señora Starling, tiene chicha. Es lo primero que leo de Ana Bólox, que tiene ya dos novelas publicadas con unos detectives a los que terminará haciendo famosos. Y si no, al tiempo.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Series, distopía, ella

Series, distopía, ella - niebla

Me gusta la distopía de la pequeña pantalla.

Me gustan las series distópicas y las apocalípticas, aquellas que llevan al extremo al ser humano y tensan sus límites para dejarlo tambaleante en la cuerda floja entre aquí y ninguna parte. Black Mirror, Westworld, Stranger Things, The Handmaid´s Tale, Lost... Me gusta la literatura distópica, apocalíptica, aquella que cuestiona el futuro del ser humano, por el ser humano y a pesar de él, y si existe un creador, dónde se esconde y dónde nos coloca. Me gustan las preguntas abiertas, los porqués de la vida y de la muerte.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Por qué y cuándo dejas de ser solo lector



buen lector-escribir-escribir bien-vocación-Marian Ruiz


Quién te mandará a ti meterte en líos es una de las preguntas favoritas de mi madre, y en qué preciso instante cruzas tal o cual umbral, una de mis fijaciones.

«La literatura te pellizca bajo la piel» dejó dicho Cortázar y lo recupera Néstor Belda. Y recupera que «la vocación es un tirón en la sangre», definición de don Américo Cali, maestro y referente suyo. 

Hasta ahí, estamos de acuerdo.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Todas son buenas chicas






Título: Todas son buenas chicas
Autor: Néstor Belda
Editorial: Autopublicado – Versión Kindle
Género: Narrativa
Páginas: 110
ASIN: B00T8QIKI6


Admiro a Néstor Belda por sus artículos y ahora, además, por este libro que acabo de leer. Confieso que he curioseado opiniones, pero pocas. Es fácil contaminarse de palabras ajenas y, al menos a mí, se me pegan como chicle.

Voy a ello.

Son diez historias que relatan la hondura de lo cotidiano: la precariedad, la salvaguarda de la dignidad, la amargura o las injusticias. Está descrito en acciones menudas, en fragmentos de vidas; vidas que a veces perdonan a las chicas buenas y, a veces, no tanto.

sábado, 19 de agosto de 2017

Decía Joyce Mansour: "Olvídame Dios y que yo me acuerde".

Decía Mansour: "Olvídame Dios y que yo me acuerde"

Y el dolor no tiene prisa en marcharse.

Estos días en los que nos planteamos el porqué de las religiones y los porqués de tanto sufrimiento. Días llenos de adjetivos y de atemporalidad. De sacudida y de gritos. De abismos. De laberintos sin hilos que nos guíen hacia alguna posible salida. Hacia aquel que a veces nos habla y a quien nadie escucha más allá de los propios albedríos. Nunca libres.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Lecturas y otras cosas de agosto


Aurelio Arteta-Emilio Lledó-Salvador Pániker-lecturas meditativas-Marian Ruiz



Lo prometido

Agosto es un mes corto que parece largo cuando pienso en él. Me hago propósito de muchas horas de lectura, de caminatas, de veladas con amigos, tiempos de dolce far niente que dicen los italianos y que suena hasta más relajante y todo.

Mediado el mes, caigo en la cuenta del tiempo pasado entre lecturas prescindibles, de los encuentros con amigos reloj en mano ‒como si a cada momento hubiéramos de decir algo importante porque se va, se va‒ y de las negociaciones severas con el resto de planes. Me entra el canguelo de que todo acabe recluido en el rincón de lo fantástico, vuelto contra la pared, contando las hojitas del papel pintado.

Así que me pongo firmes y abro el cajón de lo propuesto. He leído Todas son buenas chicas, de Néstor Belda, primera promesa para empezar el mes. Tendrá su oportuna reseña, que vale la pena pararse y tomarle el pulso.

He leído también Calle mayor, de Virginia Gil Rodríguez, un cuento esperanzado para decir que vale la pena creer en todo aquello que amplía posibilidades. Ángeles y magia para mirar más allá de una realidad mocha. Añadiré que cosecha éxitos en Amazon, a pesar de algunos errores en la edición (de esos que me mortifican solo a mí).


Néstor Belda-Virginia Gil Rodríguez- Marta Sanz- Marian Ruiz


A Clavícula, de Marta Sanz, apenas he podido hincarle el diente. Lo poco me ha llevado de vuelta a los sinsabores del cuerpo y… están demasiado presentes los de mi madre como para no interferir. Tendrá otro momento. Marta Sanz sabe poner nombre a los múltiples pliegues y recovecos de lo meramente corporal y a lo específico del sexo, y yo necesito separarme del cuerpo doliente de mi santa y tomar este mío como único referente. En el cuerpo de mi madre todo retrocede y se sostiene en un equilibrio artificial. En el mío, los retrocesos están para ser escuchados, brújulas de mi biología que me invitan a leer como en un palimpsesto: lo heredado y asumido sin más, como creencias cristalizadas cual verdades que, rebelde como soy, pretendo cuestionar.

Clavícula, en septiembre. Espero que me encuentre lo bastante alejada.



Lo bueno

Entre tanto, agosto rueda y se despliega en pequeños actos, instantes robados a las obligaciones: una mano que se detiene unos instantes de más en mi brazo, un abrazo ‒¡qué abrazos algunos!‒, una conversación inesperada en mitad de una calle desierta, los juegos y caricias con mis gatas. No es sensiblería, sino complicidad, contacto.

Están las miradas. Una que termina con una sonrisa agradecida, con un poco más de cercanía.




Y el paisaje. Vivo con más intensidad cuando me adentro en el verde, en los caminos de tierra, en el olor de la pinocha, en la onda invisible que se desata cuando piso las hojas que arman el manto vegetal; incluso en agosto, que para algo es el norte.


Lecturas meditativas-Marian Ruiz


Me gusta contarlo. Me gusta contar todo esto. Pocas veces discrimino a quién. Quizá el otro no lo sienta igual, pero qué me importa. Nada me cuesta tomar la iniciativa y contar y abrazar y tender pequeños puentes. Por qué no llamarlo «contacto espiritual». Creo que es el modo de fortalecer redes horizontales, tan fundamentales. Sin ellas es difícil alcanzar la serenidad.  



Lo pendiente

Aspiro al silencio. Y son silentes las lecturas con reflexiones sobre el arte de envejecer, que es una cosa que a cualquier joven le espanta y que a mí, que empiezo a manejarme con menos prejuicios, me atrae. Ese momento en que “el Nilo que llega a El Cairo”, como lo describió Schopenhauer en sus meditaciones sobre esta experiencia.


Salvador Pániker-lecturas meditativas-Marian Ruiz


Aspiro a los Cuadernos de la vejez, de Aurelio Arteta, para darle la frescura y la naturalidad que tiene el curso de esta corriente que llamamos vida, y al Sosiego, el arte de envejecer, de Wilhelm Schmid. Leeré también a Adiós a casi todo, la última entrega de los diarios de Salvador Pániker que me ha dejado una amiga. Está su intimidad y su pensamiento filosófico del que extraigo este párrafo:

«Soy un hombre de setenta y nueve años con mucha artrosis de cadera; un hombre que apenas sale de noche, y las pocas veces que lo hace tiene que recogerse pronto. ¿Triste? Pues qué quieren que les diga, todo depende del contexto mental en el que uno se inscriba, y uno escoge sus contextos mentales igual que escoge el traje que se va a poner».

Lecturas todas ellas que constituyen una suerte de remedios espirituales para mí. Es difícil que uno de estos me decepcione.

Lecturas meditativas-Marian Ruiz

No tengo todavía Lo que no está escrito en mis libros, de Viktor L. Frankl, uno de mis autores de cabecera y cuya vida y obra no puede dejar indiferente a nadie. 

Tampoco tengo aún Imágenes y palabras, de Emilio Lledó, que lo miro como miraba en un anteayer metafórico los juguetes de los escaparates. Suena a filosofía que baja del Olimpo, quién sabe si para restituir a la palabra la magia primordial, como decía Borges.


Y cada vez menos pendiente

Confiar en que lo mejor siempre viene de camino y que descubriré el modo de hacerme la encontradiza con ello. Igual que vendrán otros agostos en los que me resarciré de lo que en este no pudo ser.


Marian Ruiz

sábado, 12 de agosto de 2017

Metatítulo

Metatítulo - Frontera Esdrújula - metacreación - microcreación - relatos


Los títulos de los libros, la portada, el autor. Es en lo primero en lo que nos fijamos. O lo primero que buscamos con los ojos, si sabemos a priori de la existencia de una obra determinada. En soporte de papel, claro está. Y por supuesto si somos videntes. En el caso de la edición digital, ya no buscamos tanto la portada como el autor o el título.

¿Y qué pasa con los relatos? Las plataformas digitales ofrecen la posibilidad de publicar (que no siempre editar) obras de tamaño menor, algo poco frecuente de ser encontrado en las librerías físicas. En cambio, los libros de poesía, por muy cortos que sean, siempre se prefieren en papel, pues la poesía tiene un futuro diferente. La poesía la solemos buscar por autor y en estanterías o en sitios donde se recita.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Un caos sensible



Metáfora urbana-prosa poética-Xabier Iriondo-Marian Ruiz
Claustro de la Colegiata de Roncesvalles.
Fotografía de Xabier Iriondo.

Agua.

Un arco delicado y condescendiente, una proeza inesperada, relieves cristalinos, armónicos y desiguales. 

Otro arco al fondo, sobria y potente estructura a la que parece hacerle guiños. 

Pero ¿quién juega a emular a quién? ¿Es el arco poderoso que quisiera ser grácil y transparente o es este que anhela la firmeza y reciedumbre de aquel?

Puede que el respingo sea un acto de contentura espontánea o que una mano juguetona lo indujera a brincar. El brinco del otro no fue fruto de la espontaneidad. Eso lo sabemos. 

Agua en movimiento capturada por voluntad estética. Mi mirada atrapada en ella. Agua consentidora que, de suyo, solo toma las formas de los recipientes que la contienen.
Menos hoy, agua saltarina y fugaz.

Fugaz el tiempo en que éramos niños y transparentes y el mundo, una sana invención. Tiempo en el que hacíamos piruetas y guiños. Andando los años, lo fuimos volviendo todo cada vez más real y menos sugerente.

Y yo me fui haciendo más inestable, como el agua, salvo en la imagen que alguna instantánea ocasional capta de mí. Inestable y curiosa yo, que la miro desplegada en su anécdota y me extraño.

Deduzco la fuente y el tiempo quieto.

Y el silencio, que me asalta con repique de gotas arracimadas.

También tenía otra edad y todos los errores aún por cometer; sin embargo, de nada sirve que lo cuente. Cada quien ha de cometer los suyos. No sé si hay un tiempo en que ya no sea posible cometerlos más.

Un agua sin prejuicios, despierta, como también soy cada vez más y como tampoco lo puedo contar. La niña que llevo conmigo ya me creía mayor cuando teníamos quince y hoy, que estamos a pocos pasos de los sesenta (tengo a la edad como un mito más, una invención de quienes se angustian por envejecer), a la niña, decía, no puedo convencerla de que albergo sueños y afectos más locos que entonces. Y menos prejuicios, que sigo sin renunciar a la belleza, a la justicia y a la verdad.

Agua que salta y que en un suspiro se apaga. Todo sucede en un soplo. Esto y aquello.
Agua que no quiere ser tierra, sino solo entregarse y fertilizarla. Tampoco yo quiero dejar de ser esta carne y estos huesos por más promesas de redención futura que haya. Ha de existir un estado intermedio en que el ego brinque con gracia, vuelva fértil el conocimiento y lo mude en sabiduría.

Si me obligaran a tomar una decisión, todavía elegiría mañana para irme. Aún no estoy lista.

Pero, ¿qué digo? No es el caso del agua de la fuente hecha arco ni es el caso de mi vida, que también es un frame, un instante congelado; un holograma, dicen. 

Ni de mí depende irme o quedarme. Nada de qué preocuparse.

Solo necesito ceder a mi pretensión de saber de la vida más de lo que el pez sabe del agua o de las fuentes. Ceder y esperar que una mano ajena me saque de esta agua que llamo realidad, o yo misma, en una forma que me debe ser propia aunque la desconozca.

Einstein aseguraba que nada es irreparable, que todo se transforma. Me anida la ligera sospecha de que el pez y yo padecemos una ridícula ignorancia. La serenidad y la gracia se pueden hallar renunciando a lo que nos ha parecido importante hasta llegar aquí.

Mientras, la única todopoderosa sigue siendo el agua.



Marian Ruiz

sábado, 5 de agosto de 2017

Un cadáver exquisito x2

Un cadáver exquisito x2 - Marieta Pancheva - blog

Porque son nuestras voces que, entrelazadas, forman un todo. Un todo que transcurre a su ritmo y tiene su propio guion, aunque nosotras no seamos conscientes. Y aquí están 37 primeras frases de las 101 entradas que escribimos en estos primeros doce meses de blog, sin retoques, sin más pretensiones, testimonio de que las palabras siempre están allí, fuera de nosotras, independientes, y solo tenemos que mantener los oídos bien abiertos, porque siempre nos susurran. Es un privilegio saber escucharlas y compartirlas con alguien que está tan loca como tú, o yo. O tú y yo, que somos nosotras.

Es nuestro cadáver exquisito a cuatro manos, semana tras semana. Un juego de palabras. Un ejemplo de que todo está escrito, pero no todo está dicho de todas las maneras posibles. Y todo esto en 567 palabras.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Un año


aniversario literario-palabras literarias-síndrome de Dunning-Kruger-Marian Ruiz-Marieta Pancheva


Un año ya.

Un año de blog y de vida que ha pasado fuera y de sub-vida que ha pasado dentro. Una sub-vida que nos influye y que no sabemos dónde nos coloca, entre lo que vemos fuera y lo que nos afecta donde nadie puede mirar. 

Y justo para celebrar esta primera onomástica, te encuentras con el síndrome de Dunning-Kruger.

A lo mejor no es casual.

sábado, 29 de julio de 2017

Los libros de los que no saben leer

Los libros de los  que no saben leer - microcreación -Marieta Pancheva

Al principio fue solamente la curiosidad lo que me llevó de una frase a la siguiente. A menudo pasaban varios días sin que cogiera otro fragmento mutilado, tal vez hasta una semana, y sin embargo siempre volvía, durante diez minutos, tal vez veinte, para examinar las escenas, los nombres, las pequeñas conexiones que empezaban a formarse, las tenues continuidades que se desarrollaban en aquellos resquicios de tiempo libre.
Jamás leía más de una hora seguida. […]
Y luego una noche miré el reloj y descubrí que habían pasado 7 horas”.

Así transcurren las horas de Mark Z. Danielewski.

Y él, que no es Mark, muerde el agua como solo se muerde un helado de arena. Como se muerde el calor del verano, la enfermedad que acecha y la irracionalidad del tiempo que queda. Muerde el agua que va a buscar a La casa de hojas. A la casa ubicada en las faldas de La montaña mágica donde Thomas Mann le ofrece su ración de comida diaria entre aire puro y preguntas.

Su cuerpo cansado necesita la altura de los libros, la montaña está impregnada del olor de su aliento y la casa conoce el peso exacto de su saliva.

El tiempo no posee ninguna realidad. Cuando nos parece largo es largo, y cuando nos parece corto es corto; pero nadie sabe lo largo o lo corto que es en realidad.

Él, que no es Thomas, vino ayer. Pero lleva mucho tiempo entre libros. 

Y ella, que aún es joven, olfatea las páginas y se queda callada. Conoce solo el olor de las hojas secas y hambrientas. Y no pregunta, porque entiende que hay libros que sirven de soporte incluso para los que no saben leer y le brinda su silencio y un cachito de su mundo para que él, que está de paso, siga escalando las horas de los días.


Marieta Pancheva

miércoles, 26 de julio de 2017

Por qué los booktubers (II)


BookTube-booktubers-Javier Ruescas-Abril G Karera-Mayra Pato-Lilí de Blend-Martitara-Esme-May-Aitziber-Mike Lightwood-Vicho Libros- Ana González Duque-Marian Ruiz Garrido
 Imagen de Book & Pop Culture Blog

Nadie te dijo que gracias a los booktubers conocerías al gran humanista que es Benito Taibo. Tampoco que renovarías tu mirada sobre los cuentos (gracias, Javier Ruescas). Ni que te encontrarías a Gioconda Belli, que para eso tus booktubers del otro lado de la orilla; o que rescatarías algunos autores que tenías ya olvidados (gracias, Abril G. KareraMayra PatoLilí de Blend). 

Confiésalo: son mayores que muchos de los mayores que despellejas como quien no quiere la cosa en tu entrada anterior. Saben hablar y tienen argumentos: Escuchad si no a MartitaraEsme, May, Aitziber, Mike, Vicho, cosa que no siempre pasa con aquellos. Eso te desarma.