sábado, 10 de diciembre de 2016

Etimología de la palabra recordar o volver (a pasar por el corazón)

Vamos.

Venimos.

Nos envolvemos.

Nos revolvemos.

Nos desenvolvemos.

Nos devolvemos.

Y nos volvemos a pasar por el corazón.

Recordamos.

Concordamos.

Acordamos volver a empezar. 


etimología, corazón, recordar, volver
Foto: bienestar.salud180.com

Todo está dicho: decimos, desdecimos, descontamos discordias. Nos volvemos derivaciones de electrocardiogramas aislados. Nos volvemos aurículas y ventrículos, izquierdos y derechos. Nos volvemos pulso acelerado, entrecortado, mudo, a gritos. Nos volvemos venas, arterias, aortas.

Hasta que un día decidimos poner distancia para que nuestro tú que no somos nosotros se dé por aludido. Decidimos decirle palabras de menos para que nuestro tú que no somos nosotros desista y su corazón se canse de esperarnos, de sentir con intensidad porque sabrá pensamos o decidimos que las mariposas en su estómago, que no es el nuestro, no pueden durar. Decidimos tener menos detalles para que nuestro tú que no somos nosotros acalle su poesía. Decidimos no dar señales  que creemos pueden confundirlo. Y no nos damos cuenta de que nuestro tú que no somos nosotros sigue fiel a sus latidos, que son los que lo hacen volar, galopar y respirar cada vez que piensa en nosotros que no somos él o ella. Porque él o ella que no somos nosotros sabe que hace tiempo hemos olvidado que el corazón no se domestica. Sabe que hace tiempo nuestro cerebro no para de pensar, repensar, dispensar rutinas. Sabe que hace tiempo nos hemos olvidado de sentir.

Y acordamos volver a empezar.

Concordamos.

Recordamos.

Y nos volvemos a pasar por el corazón.

Nos devolvemos.

Nos desenvolvemos.

Nos revolvemos.

Nos envolvemos.

Venimos.

Y vamos de corazón a corazón.


Marieta Pancheva 

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