miércoles, 23 de noviembre de 2016

Vida de nadie


mujer, #historiasdesuperación


No había tantos tipos a los que les gustase la poesía, adorable en su torpeza cuando quería dedicarle versos y se le volvían esquivos, ven mi amor en la tarde del Aniene y siéntate conmigo a ver…  a ver…

¡Ay, que lo tengo en la punta de la lengua!

Ella lo miraba divertida.

¡… a ver el viento...!    

Y al poco proseguía: “aunque no estés, mi solo pensamiento es ver contigo el viento que va y viene”.

Luego se le iba la onda y la miraba como quien mira desde un fondo abisal para regresar al poco: “Tú no te vas porque mi amor te tiene”. Un tipo sensible.

Así de fácil era. Así de fácil fue.

Solo Silvina se atrevió a mostrar sospechas. Aquellos versos eran de un autor ilustre, no del tipo que había engatusado a su amiga.

Y había quien no necesitaba detalles para saber que el hombre iba a por todas. Lo conocía bien.

Acabarás casándote con ella, tú que decías que no habría mujer que te sujetase.

No hay como follar en la cama, la verdad. Total, aguantar tienes que aguantarlas a todas. Está muy buena y… ¡es poeta!


mujer, #historiasdesuperación


En este punto es preciso avanzar la moviola y colocar a ambos al filo de los diez años de matrimonio y los cuatro hijos que ven a su padre, con suerte, cuando cumplen años. Baste añadir que los versos plagiados, sostenía Silvinaterminaron el mismo día de la boda, el primero en que el novio bailó más con el resto de las asistentes que con ella. El principio de muchos días en que se dedicó a bailar con otras más que con ella.

Silvina olía de lejos a los cabrones.

Un impostor como la copa de un pino.

Un impostor que inventará para ella un futuro estrecho, con el aire justo para no tener que acusar reclamaciones. Ojalá su amiga encuentre el modo de sobrevivir a ese contador maldito que acaba de iniciar su marcha. Ella, que no se da cuenta ni sabe de cobardes.

Y se acostumbra. Claro que se acostumbra. Se acostumbra a esa especie de condena de la casa, de los hijos, de sí misma, a renovar con cada criatura la esperanza de que su vida cambie. Una vida vivida de puntillas, sin hacer ruido, sin más vértigo que la incertidumbre de la crianza, las esperas y la clandestinidad. Si su marido se entera, la mata. Él no mantiene zánganas. ¿Poesía? La casa y los niños. Y un tipo trabajando para ti. Qué más quieres.

Una vida en declive.


mujer, #historiasdesuperación


Se da cuenta de que el error es suyo una tarde mientras mira de forma oblicua la estantería. Sus libros. Su alma, su poesía. Su maestra. La que le enseña desde siempre que la vida tiene sombras y tiene luces, tiene aristas y cantos romos. Los hijos, sí, pero la poesía... Gracias a ella sobrevive. Que él no lo sepa nunca.

Si no hace algo, el declive avanzará y lo incendiará todo y todo lo abrasará. La carta ha avivado sus ganas de salir corriendo.

La carta: la toma. La huele. La besa.


mujer, #historiasdesuperación


A esa misma hora, los dos compañeros de trabajo cambian confidencias mientras apuran una cerveza.

Desde que ha entrado la nueva, todas las horas de oficina parecen pocas…

Volver a caminar descalza sobre la hierba. Sentirse cierta, real. Dejar de ser en otros. Nadie va a venir a llamarla a la puerta. ¿O sí?

La carta.

¿La nueva? Tú eres un cabrón. ¿Tú no sabes que la nueva es mi mujer? Y poeta, como la tuya.

La mía no… ya no… ¡Lo siento, hombre! No lo sabía. Enhorabuena. Poeta, ¿eh?

Apura su copa. No sabe qué más decir ni si cabe decir más.

Volver a recobrar la elegancia que tuvo su sonrisa. Retroceder diez años. ¿Es un error?


mujer, #historiasdesuperación


Como vea que te acercas a ella eres hombre muerto.

No sabe que al día siguiente ese esposo de la nueva traerá una nota para él.

Se la ha dado la tuya, tu mujer. ¿Qué pasa? ¿Ya ni siquiera vas por tu casa?

Cierra los ojos, la carta en el pecho. No se trata de convencer a nadie porque ya están convencidos... Cierra los ojos para viajar al centro de la emoción y anticipar el momento, para mudarse de su vida a su vida, a la vida de su auténtica piel.

¿No decías que había dejado la poesía?

No. Él no sabe nada de poesías ni de gaitas. Ni quiere saber. La poesía solo sirve para ligarse a las tías. Apura la enésima cerveza. Arruga la nota. Se la guarda. No sabe si la ha entendido bien.

Los niños el pequeño frisa los cuatroy Silvina se encuentran en primera fila. El público y los focos, concentrados en ella. Hay un leve temblor en su voz que se abre paso mientras atina a conjugar su propia melodía. No es fácil, después de llevar tanto sujetando el alma al borde de ese acantilado que ha sido su vida.


mujer, #historiasdesuperación


“Dedico esta antología alza un ejemplar como quien alza una copa a mis hijos aquí presentes y a Rafael Alberti, poeta sin el cual ni ellos ni yo estaríamos en esta presentación.

Comenzaré por recitar un poema del gran maestro para dedicárselos a un hombre que hace años, sin pudor alguno, le robaba versos para mí:

Te digo adiós, amor, y no estoy triste.
Gracias, mi amor, por lo que ya me has dado,
un solo beso lento y prolongado
que se truncó en dolor cuando partiste.

Hoy hace diez años, amor, que partiste y, por si no lo has entendido, soy yo quien te dice adiós ahora. Sé que no supondrá para ti una gran pérdida porque has estado en mi vida como un fantasma desorientado. O como un fantasma orientado solo a su propio norte. Te llevas mi gratitud por estos cuatro hijos y por los más de mil poemas reunidos aquí. Ni unos ni otros hubieran sido posibles sin ti”.


mujer, #historiasdesuperación




Marian Ruiz


17 comentarios:

  1. Que se puede decir ante esta tristeza, dio con el hombre equivocado así y todo cuatro hijos, no me quiero imaginar si hubiera sido el hombre correcto, la vida esta llena de contradicciones.

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    1. Hay auténticos dramas bien cerca de los que no tenemos noticia. La mujer de esta historia fue violada de forma sistemática por su propio marido y tuvo algún aborto (y puede que dos) además de los cuatro hijos. Hasta el mismo día de su boda había sido un hombre encantador. Ojalá la hubiera salvado la poesía pero esa historia pertenece a otra mujer. Yo se la dedico a la primera por aquello de hacer siquiera justicia poética. ¡Saludos, Amparo!

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  2. Marian a mitad de la historia vi mucho conformismo en esta mujer, me sentí un poco frustrada mientras leía, parece un lugar común, una mujer que queda en casa atrapada con los hijos conformándose con la vida que le ha tocado, pero luego ella renace y aparece triunfante como la mujer que siempre quiso ser. Me gusta el juego del discurso que haces en este relato, juegas con las palabras para hacernos ver que toda historia siempre puede ser contada de otra manera, tu forma de escribir me atrapa y siempre termino queriendo una oración más, un párrafo más. Gracias por esta hermosa forma de escribir.

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  3. Querida Eliana: ¿cómo, si no, impulsarse para saltar? La mayoría de las veces se hace desde el fondo del pozo (en forma de vidas anodinas, de dolores inconfesables o de vivencias equis que con el tiempo se vuelven agotadoras).

    Al final te ha gustado y te ha gustado el discurso combinado.
    Una oración más, un párrafo más, dices. Estoy dispuesta a inventarme un párrafo más o una oración más para ti. Gracias por tu aprecio, de corazón.

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  4. Hola Marian
    Has escrito una historia triste, la de una mujer atrapada con una vida aburrida y monótona y un matrimonio que no la hace feliz, pero también la historia de una mujer que ha tenido 4 hijos y que sigue escribiendo poesía a pesar de todo y que al final tira adelante y hace lo que sueña. O sea que también es una historia de victoria y un sueño hecho realidad...como la vida misma, con cosas bonitas y tristes. Hay de todo en la vida y así debe ser.
    Me ha gustado mucho y escribes muy bien
    Un abrazo bien grande

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    1. El relato participa en un concurso patrocinado por Zenda que se llama "Historias de superación", así que necesariamente había que contar algo que mostrara un antes triste y un después en que las cosas se han superado. Ojalá todas las mujeres sometidas encuentren ese talento del que tirar.

      ¡Gracias Odina, por tu aprecio! Un abrazo cariñoso para ti.

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  5. Hola guapa!! este relato encierra mucho dolor superación y valentía. No es fácil hacer lo que te gusta o lo que quieres con el miedo y la violencia acechándote detrás de cada esquina. Aunque leyendo los comentarios he visto que son dos historias, una pena que una no terminada bien, igual que tantas otras que no sabemos como han terminado. Gracias por compartir este escrito, que llega al alma. Besos!

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    1. Así es, María: no todas las historias terminan bien. Eso quiere decir que hemos de seguir intentándolo, primero, por nosotras mismas y segundo, por quienes no saben que es posible atravesar el infierno y salir de él. ¡Gracias por ese trocito de alma que me llega! Besos volando para ti.

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  6. Un relato con lleno de tristeza y a la vez lleno de fortalezas. Historia real de muchas mujeres hoy en día. Relatos como este pensamiento necesita ser descubierto por más personas.

    Saludos.

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    1. Creo que esa ha sido la razón de que Zenda patrocine una iniciativa literaria así: hay que contar las cosas; cada quien, como sabe, con las herramientas que tiene. Y a ser posible, sin añadir morbo. Y con un cartel que diga: "Hay salida".

      ¡Bienvenida a esta casa, Alexa! Un abrazo cariñoso.

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  7. Mi querida Marian,

    Aún estoy aturdida y perpleja tras leer este... Este... Aún no tengo palabras para expresar ni referirme a lo que acabo de leer.

    En tus palabras he reconocido la resignación, la fuerza interior, la intimidad... La mujer que no quiero ser.

    Esta publicación me ha llegado a lo más adentro, Marian. Te invito a que, si quieres, lo presentes a un concurso de relatos. Es buenísimo.

    Profundo, inquietante, emotivo, desgarrador, honesto. Me ha llegado al alma, amiga.

    Gracias por permitirnos disfrutar de la creatividad y sensibilidad de tus palabras.

    Un abrazo de los que se sienten.

    Ali

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    1. Ahora eres tú la que me deja sin palabras, Ali. Voy a ponerme un café a ver si me recobro... Lo digo en serio. No sé si hay mayor regalo para quien escribe que provocar algo así como un tornado en quien le lee.

      Ya, un poco más repuesta: el relato concursa. Se trataba de publicarlo en el blog y compartirlo después en las redes con el hastag #historiasdesuperación. Creo que no tardarán en fallarlo. Ojalá estuvieras tú en el jurado.

      Qué duda cabe que tu sensibilidad lleva cauces mucho más saludables. No tienes riesgo de ser como la mujer de mi relato ;).

      Otro abrazo así, sentido, para ti, y toda mi gratitud.

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  8. Definitivamente hay personas que tienen un sexto sentido para detectar a las personas falsas, el tema es que no muchas quieren escuchar que se están equivocando en su elección y prefieren seguir adelante, pensando que será siempre perfecto o que con el tiempo volverá a ser como antes. La violaron sí, pero fue porque ella así lo permitió. Una cosa es que te golpeen una vez, te violen una vez, pero que lo hagan cada día es otro tema.

    No todas pueden salir de ello, es verdad, muchas vivirán su vida en esa miseria hasta que el tipo (o la mujer) las mate, ya sea en vida o de verdad, pero el asunto está en que esta historia la viven cientos de mujeres que se han criado pensando que complacer es nuestro papel y que mientras nuestra pareja sea feliz nosotras podemos aguantar y darle estabilidad a nuestros hijos :( Una triste realidad.

    Me gusto el final inspirador que das, no creo que todas tengan un final tan feliz, pero creo que es posible encontrarlo si encuentras la motivación suficiente para salir de esta pesadilla :)

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    1. A mí se me hace que algunas mujeres (sobre todo, mujeres) necesitan tocar fondo antes de pasar página y colocarse en una nueva esquina de la vida. Nos podemos solidarizar con su dolor y hasta tenderles una mano, pero ¿quién es nadie para impedir que atraviesen el infierno, si es la experiencia que necesitan? ¿Y cómo sabemos qué necesitan para sacar su fuerza y su determinación?

      De acuerdo con tu mirada, Diana. Y no, no todas tendrán un final feliz, pero abramos puertas (simbólicas en este caso) que tal vez puedan inspirar. ¡Gracias por tus palabras, guapa!

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  9. Por estos días justamente el tema de la vida en pareja llama mi atención, y es que este precioso relato lleno de poesía demuestra lo que sucede más de lo que imaginamos. Yo veo en tu relato parejas que mantienen unidas por el miedo, por el qué dirán, por el que debemos vivir con alguien, estar casados y esas cosas.

    Pero veo dos almas que viven juntas físicamente pero están totalmente separadas de sí, con formas de pensamientos, sueños y metas totalmente divergentes, y van a su bola por la vida aunque estén juntos....y así traen niños a este mundo me parece triste.

    Sin embargo, a pesar del trasfondo de tu artículo encuentro una belleza enorme en la forma en que está expresado.

    Saludos !!!

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    1. Así es, Carolina: creo que de ahí el dicho de que "más vale solo que mal acompañado", de ahí tantas vidas (mediocres en el mejor de los casos) atadas por el apego o el miedo. Y en otro sentido, todo ese material que nos ofrecen para contraponer la cara y la cruz de la existencia de forma más o menos bella.
      ¡Gracias por pasarte por aquí! Bienvenida a tu casa. Un abrazo.

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