miércoles, 21 de septiembre de 2016

Palabras en acción


Ferias, festivales literarios, cafés literarios, bibliotecas, escritores



Somos como arañas atrapadas en una red inmensa de palabras, presente desde que nos asomamos al mundo.

La palabra no solo describe sino que crea realidades, espacios, cosas físicas, y se vuelve dueña y señora de esas habitaciones que nos tiene alquiladas y por las que nos pide un módico precio: que la tratemos bien.

Es una anfitriona distinguida: se viste de libro y protagoniza ferias y festivales literarios, lidera cafés de reuniones de escritores, escenarios de recitales, se convierte en producto de editoriales y estímulo de la autoedición. Las librerías son su hogar por excelencia desde las que se ofrece a la venta y también las bibliotecas, desde las que se presta.

Hay una realidad que creamos nosotros y otra en la que existimos y sobre la que hablamos. Desde la primera, intervenimos en el curso de los acontecimientos, y tan poderosa es que hasta tiene iniciativas.


Ferias, festivales literarios, cafés literarios, bibliotecas, escritores
Foto: Xabier Iriondo

Puede que lo supieran Cervantes, Quevedo, Góngora o Lope de Vega, Dickens, Joyce o Balzac. Puede que supieran que ellos mismos estaban siendo el medio que la palabra escogía para saltar a las calles.

Desde entonces, vive en el barrio de las Letras de Madrid, una de las zonas con mayor concentración literaria del panorama universal; y es así como Londres se volvió de Dickens, Dublín de Joyce, París de Balzac… Es así como se ha ido haciendo con las tertulias de la radio y de la televisión, con los diálogos cinematográficos, con los guiones dramáticos y cómicos.

Puede ser solemne, elevada, frívola, trivial, vulgar; a veces, pícara y, otras, le gusta echarle humor a la vida.


Ferias, festivales literarios, cafés literarios, bibliotecas, escritores
Foto: Xabier Iriondo

Incluso mágica. No hace tanto que los seres humanos hemos abandonado el vínculo ancestral con lo mágico, y que lo racional terminó comiéndole el terreno hasta el punto de sacarlo del escenario, en lugar de ofrecerle una convivencia amigable. La palabra puede ser también mágica fuera de los relatos que se sirven de ella para trasladarnos a mundos extraordinarios.

Desde cada uno de esos modos de ser nos ofrece múltiples experiencias. 


Marian Ruiz


No hay comentarios:

Publicar un comentario