sábado, 31 de diciembre de 2016

Casa

árbol, hoja, Marieta Pancheva, blogger


Puedo hablar de los propósitos del nuevo año, de los mejores momentos de este que se va.

De los mejores libros que he leído o de los que quedan sin abrir.

Puedo hablar de lo que he aprendido o de lo que anhelo para el nuevo año.

Puedo hablar del único viaje que hice estos doce meses o de todos los viajes que tengo trazados.

Puedo hablar del momento presente, este, ahora mismo y de cómo me mira la gata que comparte conmigo la mayoría de mis horas. O puedo hablar de los momentos en los que ella no está y que significa que yo estoy lejos.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

De lo que no se puede escribir y de agradecer

blog, escribir, desafío, amistad, sueños


Hay temas tabú que ni son para blog ni para otros destinos de índole literaria y a veces me da por pensar en ellos cuando viajo. De camino a la última memorable cena me decía que debería bastarnos con la palabra al menos en un blog que se dice centrado en ella, pero no es así, no nos basta. Ciertos asuntos los reservamos para nuestros círculos más próximos, de amigos o de quienes sabemos que han pasado por circunstancias semejantes.

sábado, 24 de diciembre de 2016

La Navidad del olvido

microrrelato, Marieta Pancheva, alzhéimer


Su apéndice muscular que le ayudaba a saborear y hablar pasó entre los pocos huesos pequeños y amarillos que aún quedaban encajados en su mandíbula. Humedeció las partes carnosas de la boca en busca de respuestas. El grito, que su entraña de color rojizo oscuro había imaginado en forma de bilis, se suspendió en medio del espacio intuido entre el velo del paladar y el tracto digestivo.

El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura en este momento. Deje su mensaje después de oír la señal o inténtelo de nuevo más tarde.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Un nombre, una caricia

Parece que estas fechas nos predisponen a mayores intensidades sentimentales y, por lo mismo, a compadecer un poco más a quienes tienen algún tipo de resta en sus vidas. 

No me considero blanda y trato de no ser cursi (no siempre lo consigo) pero sí hay cosas y situaciones que me provocan ternura. Esto que sigue, aunque no ha pasado estos días sino hace un par de meses más o menos, lo traigo hoy para volver a sentir aquella especie de tiempo detenido en que una escena se hizo zoom para mí: 




sábado, 17 de diciembre de 2016

Acuerdo o lo que ocurre con los relatos que quedan en el olvido

Braille, Marieta Pancheva, microrrelato
Pasos.


Me pregunto qué vida les espera a los relatos de los concursos literarios que no llegan a ser escogidos. Los relatos que se quedan en el olvido, a veces incluso en el olvido del propio autor. 

A veces escribimos para mantener la pluma engrasada sin más; otras, participamos en concursos que no son nada arbitrarios y en los que se premian más ciertas afinidades y compromisos con compañeros o conocidos que la propia valía literaria. Es cuando me pregunto sobre la vida de los que se quedan en el camino de ser finalistas y me nace rescatarlos para otros lectores o mejores condiciones. Como este que escribí con mucho cariño para un concurso que por sí solo me hizo preguntarme por esos contextos en que, más allá del favoritismo o de un compañerismo fuera de lugar, cuentan la presentación y la impecabilidad ortográfica, cada vez menos valoradas. Presentarse a concursos literarios, a veces, son simples pasos a ciegas.
Es un relato sobre una calle de Madrid que siempre me llamó la atención y que permanecerá en mi recuerdo. El número de pasos que dan los dos personajes corresponde al lugar exacto de la palabra en el propio texto. Así, el paso treinta y seis corresponde a la palabra 36, hasta llegar a 353 pasos, que era el título original del relato.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Ponerlo bonito

Ojalá supiera cuándo terminó de completarse en mi cabeza el nuevo escenario, aunque lo más probable es que no sucediera de repente.


lenguaje, talentos, escribir, ética, inteligencia narrativa, coherencia, cambiar el mundo


Sé que le pasa a todo el mundo eso de querer ser cada vez mejor y tener oportunidad de ejercer los propios talentos, pero lo posponemos como si el futuro y solo él tuviese el encargo de acercárnoslo sin intervenir nosotros para nada. Soñamos con ello y a base de soñar desplazamos cosas perfectamente factibles y ejecutables a un terreno idílico donde acaban convertidas en estatuas de sal, impolutas pero irreales (e inservibles). Trasmutadas en imposibles metafísicos. ¡Ah, si yo fuera…! ¡Ah, si yo pudiera…! ¡Ah, si me tocara la lotería!

sábado, 10 de diciembre de 2016

Etimología de la palabra recordar o volver (a pasar por el corazón)

Vamos.

Venimos.

Nos envolvemos.

Nos revolvemos.

Nos desenvolvemos.

Nos devolvemos.

Y nos volvemos a pasar por el corazón.

Recordamos.

Concordamos.

Acordamos volver a empezar. 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Otra manera de hacer la calle


trabajo, calle, barbería, soledad, voluntad
Fotografía: Xabier Iriondo

No sé si hace frío o hace calor: la foto no lo dice.

Lo que revela es un modestísimo lugar de trabajo y un almacenaje ofrendado por la bicicleta en papel de asistente solícita, ya que la bolsa acomodada contra la pared no da más de sí; en un mundo que no promete nada y que, en cambio, parece presto a arrancarte lo poco a la mínima de cambio.

Modesta barbería, mecida entre la voluntad y la confianza y proyectada hacia adelante, aun cuando el futuro pinta sombrío e implacable.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Y punto

La vida es una sucesión de puntos: unos cuantos punto y coma, un puñado de punto y seguido, varios punto y aparte, un par de dos puntos, muchos puntos suspensivos y un número indefinido de puntos finales

Y la única diferencia entre unos y otros es la duración de la pausa. El tiempo que pasa entre un punto y otro. La recta del tiempo, sin más.

La peculiaridad de todo punto radica en la necesidad de lo previo, de lo dicho, de lo vivido. Es símbolo de simbiosis y solo se vuelve posible en relación con otros elementos. No existen los puntos huérfanos.


ortografía, punto, signos ortográficos


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Un miércoles que no es solo miércoles


Sofía, Bulgaria,Marian Ruiz, Nu Boyana Film, cumpleaños, bloguera


Sofía, en búlgaro, София, y que debe sonar Sófiya, es la ciudad que vio nacer a Marieta, mi compañera de blog. La Wikipedia ofrece información exhaustiva sobre la ciudad, así que a ella te remito. Y si quieres recordar o saber sobre Marieta, a este enlace.

Si yo fuese capaz de escribir como Italo Calvino, esta entrada y lo que concierne a mis recuerdos de Sofía lo agradecerían ¡y de qué manera!, porque diría cosas como que cuando llegué, una mañana, mucha gente iba rápida por las calles rumbo al mercado y las mujeres tenían hermosos dientes y miraban directamente a los ojos y todo alrededor giraban ruedas y ondulaban carteles de colores. Y añadiría que no había bien que no pudiera esperar de la vida y que en los años siguientes mis ojos volvieron a contemplar las extensiones del desierto y las rutas de las caravanas.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Buffet frío para fin de fiesta


Marieta Pancheva, microcreación, receta, hiedra
Foto: Marieta Pancheva


Utensilios indispensables:


  • 2 uds. de ser humano de sexo opuesto, según época y mercado
  • 2 uds. de anillo (de boda o de compromiso, a elegir)
  • 1 ud. de vivienda familiar (mínimo recomendado 30 m²)
  • 1 ud. de maleta acolchada
  • 1 ud. de tarro de cristal

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Vida de nadie


mujer, #historiasdesuperación


No había tantos tipos a los que les gustase la poesía, adorable en su torpeza cuando quería dedicarle versos y se le volvían esquivos, ven mi amor en la tarde del Aniene y siéntate conmigo a ver…  a ver…

¡Ay, que lo tengo en la punta de la lengua!

Ella lo miraba divertida.

¡… a ver el viento...!    

Y al poco proseguía: “aunque no estés, mi solo pensamiento es ver contigo el viento que va y viene”.

Luego se le iba la onda y la miraba como quien mira desde un fondo abisal para regresar al poco: “Tú no te vas porque mi amor te tiene”. Un tipo sensible.

sábado, 19 de noviembre de 2016

El refrán de todos los días

Marieta Pancheva, refranes, otoño

Un día más me despierto de noche.

Si madrugo, Dios me ayudará, dicen. Aunque no por mucho madrugar amanece más temprano. A fin de cuentas, la intención es lo que cuenta y decido que ni para mí, ni para él y simplemente me levanto, pues poco se gana hilando, pero menos holgando.

Aún dormida me dirijo al baño para comprobar si mi cara sigue siendo el espejo de mi alma, aunque sabido es que las apariencias engañan. En esta ocasión coinciden espejo, cara y alma y tranquila abro el grifo para dejar correr el agua mientras reúno pensamientos y dibujo el día.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Y si fueras yo, ¿qué harías?


Leer, escribir, posts, blog
Yo misma y un fascinante cuadro de Pollock de fondo.

Tengo dieciocho años más que mi compañera de blog. Empiezo a sumar más tiempo vivido que tiempo por vivir y aun así, sigo echando mis redes en aguas de mares nuevos. ¿Un poco loca? Es posible.

Dicen que cuanto más leemos más vivimos. No dicen de escribir, pero me hace ilusión pensar que leer y escribir siguen siendo verbos gemelos. Me gusta escribir y ya iba siendo hora de darme el permiso de hacerlo de manera metódica y de decirlo, que es lo más difícil.

(¿Pero tú no eras decoradora? Era, sí; y como decoradora también fui rara). 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Tonada de luna llena


Tonada de luna llena, Simón Díaz, Caetano Veloso


Me devano los sesos con textos que me resultan oscuros. Es probable que no se parezca remotamente a lo que su autor quiso expresar, pero no importa. Creo que cualquier autor busca emocionarnos, provocarnos, que nos guste su obra. O es lo que me gustaría a mí si estuviera en su lugar. Cuando un creador quiere que su texto sea unívoco, utiliza un lenguaje realista, sin figuras literarias o muy medidas. La poesía y ciertas canciones son otra cosa.

La Luna de este 14 de noviembre nos ha generado ciertos cortocircuitos y locuras en el decir, hijas como somos de sus cobijos y sus destierros. Quién sabe. Tal vez quedemos expatriadas hasta que otra luna igual, allá por noviembre de 2034, regrese para rescatarnos de los excesos de la razón.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Los títulos


Lo confieso.

Colecciono títulos. Colecciono esas palabras envoltorias que a veces no son más que palabras vacías, que a veces no son más que un quizá, más que un apenas. Y que, sin embargo, a veces lo son todo.

Lo confieso.

Michael Houellebecq, La posibilidad de una isla, títulosJosé Saramago, Las intermitencias de la muerte, títulos, librosCasa de arena y nuiebla, libros, títulos

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La rebelión de los signos ortográficos


signos ortográficos, escribir diferente, leer, puntos, comas, puntos y comas


solo me han dado licencia para poner un par de tristes tildes en el titulo porque seguido se han amotinado y han dejado de servirnos como si un buen dia sin mas ni mas hubieran decidido que no querian saber nada de nosotros asi que es esa y no otra la razon de que escriba de esta manera desahuciada por el colectivo global de los signos ortograficos


El Comité de Empresa de los Signos Ortográficos me permite hacer un inciso: si el párrafo previo ha herido alguna sensibilidad, se ruega a la afectada se abstenga de “seguir leyendo” o bien dé un salto cuantitativo hasta donde se encuentra ubicada la cuarta foto.


sábado, 5 de noviembre de 2016

La escarcha



Marieta Pancheva, reloj de cuco, despedida, padres
Foto: Marieta Pancheva

Cuando cae la noche el aire se condensa y la piel se vuelve escarcha.
El temblor garabatea sus nombres.
La vista adivina los pasos que el corazón advierte entre sombras.
Las fotos esculpen mares en calma y abismos de sal y de espuma
y la hija es feliz cuando el padre abraza o la madre tiende la mano.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Y aquella tu voz

Las palabras y los besos comparten un valor de fondo: unas y otros necesitan de alguien que los reciba; si no, pierden su razón de ser. Si das un beso, vendrá uno de vuelta y, si das una palabra, alguna recibes de vuelta.





Solo si se dan viene algo de vuelta. 

Hablando de besos, un inciso: opino que no deberían existir los que llamamos de cortesía, que con un apretón de manos entre dos personas que acaban de conocerse debería ser suficiente, porque tampoco entregamos las mismas palabras a quienes queremos que a quienes nos acaban de presentar. Pero ese es otro asunto.

sábado, 29 de octubre de 2016

La belleza de un tuit



Twitter, tuits, tuiteros, greguería



Nacidas del escepticismo y del cansancio, como el propio Ramón Gómez de la Serna decía, y mezclando frascos; de su precipitado, depuración y disolución radical, surgió  la greguería.

Manuel Rivas, en su página Navegar al desvío de El País Semanal, escribía que hay palabras y un uso del lenguaje que producen odio y otras que lo frenan, y añadía que si se derrocha tanta inquina en la red es porque la hay y mucha en esa otra (red) que llamamos mundo. También que si la greguería tuvo su edad de oro coincidente con la edad de oro de la burla y la edad de oro literaria (“imaginemos a Góngora y Quevedo dándose caña con el móvil”), fue porque siempre se ha insultado.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Diecisiete libros


Marieta Pancheva, libros, manos, abuela, soledad
Foto: Marieta Pancheva

Una casa de menos de treinta metros cuadrados donde ha criado a dos hijos y han vivido cuatro. A sus ochenta y cuatro años, lleva más de cincuenta aquí. En menos de dos días la llevan a la residencia, venden su hogar, se va.

Vine hace casi dos meses para hacerle compañía en estos momentos de inminente tránsito. Me gusta estar con ella, cuidar de ella, conocerla y que me cuente. Tiene Parkinson, aunque para ella es simplemente un nombre extranjero más.

sábado, 22 de octubre de 2016

Reseña “LA CARNE”


La carne, Rosa Montero, escritores malditos, amor, paso del tiempo



Título: La carne
Autor: Rosa Montero
Editorial: Alfaguara
Páginas: 240
Fecha publicación: 09/2016
ISBN: 9788420426211
Temática: Contemporánea


La carne, decía Paul Auster, puede ser un lugar de tristeza insondable; sobre todo, cuando detrás de ella lo que en realidad se busca es el amor, digo yo.


miércoles, 19 de octubre de 2016

White Bear


Black Mirror, móviles, tecnologías, series

A dos días del estreno de la tercera temporada me vuelve a venir a la mente.

Déjame que te invite... 
A ver el capítulo Oso Blanco (White Bear) de la serie Black Mirror por varias razones, por muchas razones.

Me impactaron todas las entregas, pero esta que te traigo me sacudió, me lanzó lejos del sofá, fuera de la habitación, fuera de toda posibilidad racional. Aún no existen estos límites que traspasa, pero son inmediatos y predecibles…


Black Mirror, móviles, tecnologías, series
Imagen: episodio White Bear, serie Blach Mirror
Fuente: imdb.com

Y quiero regalarte esto que sigue.

sábado, 15 de octubre de 2016

Benito Taibo: leer es resistir



Sábado, 8 octubre de 2016

Presentación del libro Persona normal, de Benito Taibo

en La Casa del Libro de Madrid


Persona normal, Benito Taibo, presentación, La Casa del Libro, booktubers
Benito Taibo.
Imagen: lausas.files.wordpress. com


Los cincuenta asientos son, a todas luces, insuficientes. Más del doble de los  asistentes estamos de pie. Persona normal, la novela conmovedora y tierna que dicen que es, ha tardado cinco años en llegar a España. Vienen ella y su autor de la mano de Javier Ruescas.

Junto a mí, una joven que me ha preguntado si voy a la presentación. Lleva consigo su flamante ejemplar y está nerviosa: ha visto a Esme, Uka, Mike, Josu, a los que adora y sigue con devoción. En el escenario, alguien de La Casa del Libro hace una breve introducción y Javier Ruescas toma el testigo. Benito Taibo tiene el aspecto afable de quien parece llevar aquí toda la vida. Se le ve cómodo. Puesto a presentarse como hace la gente de bien, arranca:

miércoles, 12 de octubre de 2016

El bilingüismo y el 12 de octubre

Me enseñaron el mundo en búlgaro, aunque siempre fui inquieta y desde un principio supe que había universo más allá de ese idioma en el que leí mis primeros libros.

bilingüismo, lengua, español, búlgaro
Roseta de Pliska.
Fuente: stasiotica.blogspot.com.es
Recuerdo los que nos obligaban a leer en el colegio y el primero que escogí por voluntad propia. Los del colegio, clásicos de la historia búlgara, más que de su literatura. El escogido, En busca del fuego, con sus tapas verdes y olor a libertad. Leí algunos en ruso, igualmente resultado del tiempo en que me tocó nacer. En inglés, por obligación también, que a esa corta edad, nunca me atraparon.

sábado, 8 de octubre de 2016

Twitter y la madrastra de Blancanieves



Twitter, tuits, literatura, Blancanieves, cuento, Marian Ruiz



Por suerte para mí registré un dato fácil de recordar cuando menos, inquietante, porque lo que te voy a contar es llamativo y creo que poco o nada tiene que ver con ese posible vínculo en Twitter y literatura

miércoles, 5 de octubre de 2016

Cuentos sin hadas



cuentos, leer, Blancanieves
Ilustración: Benjamin Lacombe
Ed. Edelvives
Fuente: edelvives.com

¿Cuánto de realidad hay en la ficción y cuánta ficción se viste de vida?

¿Por qué nacemos entre cuentos que nos leen nuestros mayores y que recordamos durante toda una existencia para así contarlos a los niños de nuestras vidas?

Los cuentos de hadas ofrecen un incalculable valor a la imaginación y unas diferentes dimensiones por descubrir. En los cuentos de hadas está nuestra naturaleza humana. Estamos nosotros, disfrazados de príncipes y de princesas, de bellas durmientes y de cenicientas, de campesinos y de animales hechizados…

sábado, 1 de octubre de 2016

Astrofísica entre líneas



libros, leer, fantasía, ciencia ficción
Observatorio astronómico de la isla de La Palma.
Foto: Xabier Iriondo


En un artículo sobre astrofísicos y estrellas, Rosa Montero dice: "esa terra incognita de nuestros días que está ahí afuera".

Si hago una lectura entre líneas, me remite a dos tierras tan ignotas como inquietantes: la de ahí arriba, poblada de estrellas y vacío, y otra mucho más próxima, desconocida y vacía aunque en sentido menos poético. Sigue diciendo que "deberían obligarnos a todos los ciudadanos a visitar los observatorios astrofísicos al menos una vez al año. Para que aprendamos a mirar Andrómeda en vez de estar absortos en nuestro ombligo".

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El abuelo

Marieta Pancheva, libros, recuerdos
Foto: Marieta Pancheva


Una caja de recuerdos.
Un par de cuadernos que esconden huellas de manos firmes, recetas, números de contacto, medidas para confeccionar jerséis de lana.
Una correa de perro fiel que ya no acompaña.
El primer reloj, regalo de la abuela, que aún funciona.

Y un libro.

sábado, 24 de septiembre de 2016

El almacén del pan... y de los libros



Libros, lecturas solidarias, tertulias literarias,Barrio de Las Letras, Madrid
Foto: Xabier Iriondo


Mi nombre original es El almacén y desde hace seis años soy El almacén del panaunque como no solo de pan... A ver: no es por presumir, pero si te acercas y me echas un vistazo, verás que doy de sí más de lo que podrías pensar a simple vista. 

Voy a contarte una historia que te asombrará, porque da cuenta de cómo este barrio y yo somos inseparables y de cómo él mismo crea un compromiso que acaba confundiéndose con lo que algunas personas llaman destino.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Palabras en acción


Ferias, festivales literarios, cafés literarios, bibliotecas, escritores



Somos como arañas atrapadas en una red inmensa de palabras, presente desde que nos asomamos al mundo.

La palabra no solo describe sino que crea realidades, espacios, cosas físicas, y se vuelve dueña y señora de esas habitaciones que nos tiene alquiladas y por las que nos pide un módico precio: que la tratemos bien.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Reseña "LECTORES AÉREOS"



Lectores aéreos, Gabriella Campbell, reseña libro, cifi, ciencia ficción



Título: LECTORES AÉREOS
Autora: Gabriella Campbell (Gabriella Literaria)
Páginas: 153
Formato: digital
Editorial: Lektu (ed. 2015)
ASIN: BOOY777W62


Los mundos que habita Gabriella Campbell sobrepasan toda fachada que pueda parecer amable. Está claro que me tiende un señuelo y que aun cuando parece que fuéramos a volar, sé de antemano que no habrá esperanza.

¿O sí? 

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Entre libros, líneas y besos



Besos entre líneas, May R Ayamonte, Esmeralda Verdú, booktubers


Presentación del libro Besos entre líneas


Madrid, Teatro Galileo, viernes 15 de abril, 17:00 horas, casi cinco meses hoy que ve la luz este texto.

Se presenta la novela Besos entre líneas, escrita al alimón entre las booktubers May R Ayamonte y Esmeralda Verdú. Me entero por Twitter pocas horas antes.

Me atrapa la palabra booktuber. Mi oído está ya familiarizado con ella, pero no conozco personalmente a las autoras. ¿Quiénes serán? ¿Habré venido a algo prescindible tal vez?
¡Sorpresa! Son dos de las mejores representantes españolas de este fenómeno literario en la actualidad.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Il tuffatore


Metáforas urbanas, poética, Il Tuffatore, poética, José Ángel Valente
Imagen: Wallpaper online



"No estamos en la superficie más que para hacer una inspiración profunda que nos permita regresar al fondo. Nostalgia de las branquias".

Obra Poética 2, Material memoria (1977 – 1992), José Ángel Valente

miércoles, 31 de agosto de 2016

Mi cuerpo y yo




Relato, microrrelato, microcreación
Foto: Marieta Pancheva


Soy la mañana en la que mi cuerpo y yo subimos al primer autobús de esta ciudad sin gaviotas.
La mañana en la que me refugio en el asiento y ansío que otros me ocupen, para así adherirme a la primera mueca elocuente que tartamudee el próximo destino.

El mismo ovillo


Relato, microrrelato, microcreación


I
Fue un choque de trenes que circulaban en sentido contrario por una vía de alta velocidad.

Ella, el despojo de algunos naufragios en busca de nuevas tablas de salvación, una barca a la deriva que vendería su alma al diablo por mantenerse a flote. Él, un planeta ávido de satélites.

No es difícil predecir cómo pasó.

miércoles, 17 de agosto de 2016

La poética del metalenguaje


Poesía, poética del metalenguaje, piedras, poesía cotidiana
Foto: Marieta Pancheva

Buscamos el oído delicado, la mirada curiosa, el paladar exquisito.

Para provocar estados de ánimo nuevos, hablar de sentidos y significados, de recursos literarios y de registros menos explorados. Para volver cotidiana la poesía de lo que puede pasar inadvertido.

Porque nuestra poética es una vía por la que caminan en paralelo lo dicho, lo escrito y lo visual.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Seducir con palabras



Seducir, palabras, escritura creativa, recursos literarios
Imagen: blog de Adela Leonsegui

¿Qué tiene la palabra que no tenga un buen cuerpo que, dicen, es lo imprescindible para seducir?

Una cara bonita, un buen bronceado, un look elegante: exigencias de la publicidad para que nos llevemos el gato (o la gata) al agua. Las mujeres-cisne de Truman Capote lo sabían: bellas, educadas, elegantes, nacidas para seducir-cazar multimillonarios: "En ese momento me di cuenta de que, nadando bajo esa primorosa superficie, siempre había habido un niño temeroso de ahogarse", dice refiriéndose a una de ellas. 

Me vienen a la cabeza porque leí hace poco su irreverente y procaz Plegarias Atendidas, pero ni siquiera habría hecho falta: los medios de comunicación no nos dan tregua en cuanto a cómo ser y estar hermosos y deseables. Nosotras y ellos, que ya no se salva nadie.

viernes, 5 de agosto de 2016

Reseña "EL SILENCIO DE LA CIUDAD BLANCA"



Reseña El silencio de la ciudad blanca


Título: El silencio de la ciudad blanca
Autor: Eva García Sáenz de Urturi
Editorial: Planeta, 2016
Encuadernación: Tapa dura y sobrecubierta
Páginas: 480
ISBN: 978-84-08-15416-7


Unai López de Ayala no se lo imagina. Hace veinte años tuvieron lugar cuatro asombrosos y ceremoniales asesinatos, y el culpable vuelve para poner en jaque a la ciudad de Vitoria. Unai no imagina que algo así le pueda llegar a pasar al inspector que tiene asignado el caso y que no es otro que él mismo; tampoco la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra, a cuyas órdenes trabaja.

Y sin embargo, la novela arranca con una amarga revelación del propio Unai que fuerza a precipitarse en sus páginas: