sábado, 23 de septiembre de 2017

Imagen y semejanza

Imagen y semejanza - Cristal roto - Alberto Racatumba - microcreación


—¡Qué poca puntería!

La palabra, una vez más, había pasado de largo. Quedaba el eco, un agujero negro en medio del silencio.

El corazón, apenas rozado el pecho del último hombre que seguía buscándolo, permanecía mudo.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El vuelo del arte literario


escribir bien-talento literario-talento narrativo-arte literario


Vengo con lo prometido en esta otra entrada donde me preguntaba cuándo se enciende el interruptor que ordena escribir. Voy a tratar de saldar mi cuenta y bajarme al pozo para rastrear las diferencias entre lo que llamamos escribir bien y el arte literario de verdad.

Tal y como yo lo veo, claro.

Para empezar: escribir desde las tripas no encierra forma literaria necesariamente. Recuerdo mi etapa como poeta allá por mis quince y puedo jurar que lo que salía brotaba de lo más subterráneo de mí. Poemas sentidos. Palabras dramáticas y solemnes que hoy me provocan ternura y... (Dejémoslo ahí; todo mi cariño, pequeña Marian).

sábado, 16 de septiembre de 2017

Despido laboral y literatura

Despido laboral y literatura


Ayer me despidieron. Para regalar mi puesto a una amiga de la compañera que se sentaba a mi izquierda. Quiso y pudo. Sin preámbulos. Llevaba un par de años en la empresa y yo solo doce días.

Mi primer despido laboral. Me he ido de algún trabajo cuando no me he sentido respetada, en otros he llegado a acuerdos mutuos, pero nunca me habían despedido. Y siempre hay una primera vez.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

La voz narrativa en segunda persona



Voz narradora-segunda persona-escribir-relatos-historias de visibilidad
Ilustración de Jaiminho Galistao.


La tortuga pone hasta cien huevos en cada nido, discreta y cautelosa ella. La gallina, menos de un huevo por día, pero lo cacarea. Yo, como las gallinas.

Porque a lo mejor tú ganas un concurso cada día, pero no es mi caso, así que voy a darme el lujo de seguir con la publicidad. A la revista MoonMagazine, con Txaro Cárdenas al frente, les pareció que el relato Ser de verdad reunía condiciones para ganar. Y ganó. No es un Planeta, pero ¡qué quieres que te diga! Me hizo ilusión.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Vuelcos y vueltas

Vuelcos y vueltas - microcreación

Voy a contarles un secreto: la vida es mortal. Mantenemos ese secreto en mutismo cada uno frente a sí mismo porque conviene, si no, sería volver cada instante mortal.

Clarice Lispector

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Un cadáver muy frío - Las cosas y casos de la señora Starling nº 1



Novela negra-detectivesca-Ana Bólox-Marian Ruiz


Título: Un cadáver muy frío - Las cosas y casos de la señora Starling nº 1
Autora: Ana Bólox
Editorial: Autopublicado – Versión Kindle
Género: Novela negra (detectivesca)
Páginas: 225
ASIN: B0721QYSWM


En serio: reseñar una novela de alguien que no conoces pero con quien estás en contacto te pone un poco contra las cuerdas. Te pone contra las cuerda leer algo suyo incluso, que te mueres de ganas... y de miedo. ¿Y si no te gusta?

En estos momentos que escribo juego con ventaja. Quiero decir que respiro aliviada. Un cadáver muy frío, título del primer caso y primeras cosas que involucran a la señora Starling, tiene chicha. Es lo primero que leo de Ana Bólox, que tiene ya dos novelas publicadas con unos detectives a los que terminará haciendo famosos. Y si no, al tiempo.

Curiosidad, sonrisas, apuros, horror, guiños, ansiedad, apuros, sonrisas, guiño final: todo eso he sentido a lo largo del trayecto. Ana Bólox sabe de lo que habla y de lo que escribe. Y lo hace muy bien por suerte para mí y para vosotros, que os la recomiendo sin reservas. Escribo, pues, consolada y agradecida.

Los ojos verdes de la portada son los de Anne Starling, ojos que prometen dar juego a Arthur Crawford, el policía, aunque no será de un modo fácil o previsible. Que haya un estuche de maquillaje o una pitillera con espejo ‒no sé si es lo uno o lo otro‒, y unas uñas pintadas de rojo ya nos dice algo; no qué edad tiene la señora en 1978 una mujer casada era una señora, pero sí que es joven. Y enredadora, añadiría Crawford.

Hace frío en Newark, Nueva Jersey. Es Navidad. Anne Starling, profesora  en la facultad de Astrofísica de la Universidad de Columbia, plantea retos tan creativos a sus alumnos que la adoran; aun así, la vida rutinaria la aburre, incluidas las clases y su propio marido, un diplomático inglés al que, a pesar de todo, ama.

No hay que preocuparse demasiado porque tiene un antídoto contra ese aburrimiento: los crímenes; y un radar para detectarlos, involucrarse en ellos y liar la manta a un Crawford recto y cumplidor con lo que dictan las normas; no en vano trabaja para la Justicia.

«¿Existen los manuales de persecución?».


Anne Starling acostumbra a hacer de funambulista y a traspasar líneas rojas. Es su principal activo-atractivo.

La historia comienza cuando una anciana de apariencia vulnerable le cuenta que una boa ha secuestrado a su vecino. Tal cual. La mujer está consternada y parece obvio que tiene un acceso de fantasía senil (demencia lo llaman) pero, boas aparte, ofrece un discurso muy convincente, además de que no está dispuesta a que la ignoren.

Un arranque entre ingenuo, inocente y gracioso se convierte en una serie de líneas intersectadas y sorpresivas, allanamientos de moradas, maquetas de embarcaciones, hombres malos, e insolencias y complicidades entre Anne Starling y Arthur Crawford. El detective siente pesar y complacencia a un tiempo porque las cosas se presentan de esta manera. De su pesar tiene culpa la metomentodo de ojos verdes. Y de su complacencia, también.

Ana Bólox ejerce de experta maestra de ceremonias al ir administrando sutilmente la atracción que ambos se profesan y va salpicando la acción principal con promesas de creciente tensión sexual.

Este diálogo da cuenta del tipo de comunicación que mantienen:


«—Venga, cuénteme la historia. (Este es Arthur Crawford).
‒Hace un par de noches hice un listado de las cosas que teníamos…
 ‒Yo también, y ni por asomo llegué a esa conclusión.
‒Porque usted es un policía y yo, un espíritu redimido.
‒¿Redimido de qué?
‒De la tiranía de juicio que les enseñan en la Academia. Aprendí de mi madre.
‒Creí que el poli era su padre.
‒Por eso aprendí de ella».


Al final, para complacer la lectura, llega la resolución del enmarañado caso.

Lo bueno y lo malo de este libro es que se lee en un par de tardes. Hay ritmo, tensión y humor. Confieso que desde que dejé de ser incondicional de Agatha Christie, allá por mis veinte (mantengo toda la colección), poco he leído de novela policíaca como tal, así que cuento lo que me ha provocado. Y me ha provocado contento. La sensación de reencontrar a una vieja conocida.


Novela negra-detectivesca-Ana Bólox-Marian Ruiz
Así, y dos filas más hacia dentro. Una debilidad vieja.

Ana Bólox escribe bien y es astuta: sabe cómo acabar cada capítulo para que tengas que abalanzarte al siguiente sin opción. Me ha vendido este primer caso de la señora Starling como vendería la propia Anne una aspiradora AX7 al primero que se le pusiera por delante.

«Anne se quedó quieta, con la taza en las manos, estudiándola como si se tratara de un biólogo que intenta descifrar ante el microscopio el secreto de una enfermedad mortal».


Las metáforas y comparaciones son jugosas, así como los juegos dialécticos entre Anne y Crawford, afortunados y efectistas, sin extravagancias, con fondo elegante. El estilo es cuidado, solvente; los detalles, calculados y dosificados para que cumplan su objetivo, incluso los metamensajes, que añaden realismo. El capítulo 10 arranca así, por ejemplo:

«La campanilla tintineó cuando Anne empujó la puerta. Muy típico, pensó: como si estuviéramos abriendo capítulo en una novela policíaca».


Y en el capítulo 15:

«Esto no es una novela de detectives. Es la vida real y las coincidencias raramente se dan».


He echado de menos saber más de Crawford. Debe ser que Bólox se reserva para futuras entregas. Al sufrido policía la chica le gusta y lo exaspera a partes iguales.

«Si era necesario, la esposaría».


A ella, sí, a ella, esposaría a la testaruda Anne.

«‒¡Maldita sea! Es usted testaruda como una mula.
‒Conozco mis atractivos, pero no es momento para hablar de ellos. ¿Vamos?».


(Dice «pero es momento para hablar de ellos», aunque es obvio que se trata de un error tipográfico).

Podría seguir e incurrir en destripes sentimentales y no; ahora bien, ya te digo que esos ojos verdes van a poner a Crawford en más de un aprieto. Vaticino.

Ana Bólox y yo no nos conocemos personalmente, pero estamos en ello.Tengo que decirle que la última vez que me paseé por el Upper West Side de Manhattan, visité una tienda de antigüedades y me pareció ver por allí, detrás de un jarrón chino, unos ojos…

¿Y si Anne Starling, la propia Ana Bólox y yo estábamos coincidiendo y fue entonces cuando comenzaba todo y ella misma se aplicaba a tomar notas para la novela? Aunque pudo ser un sueño premonitorio. O una realidad anticipada. Qué, si no. Porque en el Upper West Side tampoco hay tantas tiendas de antigüedades con señoras de ojos verdes curioseando en su interior...

Se lo tengo que preguntar.

Leed Un cadáver muy frío y entenderéis cómo es posible armar una historia con multitud de detalles a partir de una confesión… descabellada.

Lo tenéis aquí, en Amazon. Y a Ana Bólox, en este blog, donde se dedica a asesin..., digo, a contar sin reservas todo lo que hay que saber sobre novela policíaca


Marian Ruiz

sábado, 2 de septiembre de 2017

Series, distopía, ella

Series, distopía, ella - niebla

Me gusta la distopía de la pequeña pantalla.

Me gustan las series distópicas y las apocalípticas, aquellas que llevan al extremo al ser humano y tensan sus límites para dejarlo tambaleante en la cuerda floja entre aquí y ninguna parte. Black Mirror, Westworld, Stranger Things, The Handmaid´s Tale, Lost... Me gusta la literatura distópica, apocalíptica, aquella que cuestiona el futuro del ser humano, por el ser humano y a pesar de él, y si existe un creador, dónde se esconde y dónde nos coloca. Me gustan las preguntas abiertas, los porqués de la vida y de la muerte.